Enfermeras anuncian nuevas protestas y abandono de turnos en hospitales
La Asociación Nacional de Enfermeros y Enfermeras Auxiliares de Honduras (ANEEAH) informó que abandonará los turnos “A y B” en todo el país como medida de presión, acusando a las autoridades sanitarias de “mentiras y desprecio” hacia el personal de primera línea.

2 de septiembre de 2025
La tensión entre el gremio de enfermería y la Secretaría de Salud se agudiza. La Asociación Nacional de Enfermeros y Enfermeras Auxiliares de Honduras (ANEEAH) informó que abandonará los turnos “A y B” en todo el país como medida de presión, acusando a las autoridades sanitarias de “mentiras y desprecio” hacia el personal de primera línea.
Josué Orellana, presidente de la ANEEAH, cuestionó declaraciones de la ministra de Salud, Carla Paredes, sobre supuestos “salarios jugosos” en el gremio. “Nadie estaría protestando en las calles si esos sueldos fueran reales. Cuando no tienen argumentos recurren a falsedades y terminan quedando mal”, expresó.
El dirigente retó públicamente a la funcionaria a sostener un debate en vivo para esclarecer ante la ciudadanía los beneficios y condiciones laborales del personal de enfermería. Según Orellana, mientras se habla de uniformes valorados en 3,000 lempiras, en la práctica lo que se entrega “no supera los 400 lempiras”, y lo mismo ocurre con la alimentación, que calificó de precaria.
El líder gremial también rechazó expresiones en las que —según dijo— se tildó de “analfabetas” a auxiliares de enfermería. “Esas mismas personas atienden a más de dos millones de hondureños en centros rurales, maternidades y consultas, incluso prescribiendo medicamentos ante la falta de médicos”, puntualizó.
La ANEEAH anunció que mantendrá el paro y regresará a las calles, advirtiendo que si alguna enfermera es despedida, abandonarán las áreas críticas de los hospitales. “Al resto del personal de salud ya se le aprobaron beneficios, pero a las enfermeras nos dejaron fuera, a pesar de que en noviembre se firmó un acta para instalar una mesa de negociación”, reclamó Orellana.
Con este nuevo pulso, el sistema de salud enfrenta el riesgo de un colapso parcial en la atención hospitalaria, en un momento en que los pacientes más vulnerables dependen del personal auxiliar que sostiene las áreas de emergencia y salas críticas.










