ENEE prepara revisión en tarifas
Aunque el Gobierno ha recurrido a subsidios para amortiguar incrementos anteriores, la combinación de déficit proyectado, costos de generación y necesidad de nuevas fuentes de suministro vuelve más difícil sostener congelamientos o contenciones prolongadas sin afectar las finanzas del sistema.

13 de marzo de 2026
La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) advirtió que Honduras podría enfrentar un faltante de 66 megavatios en el sistema, una situación que vuelve a poner presión sobre el abastecimiento y sobre la discusión de una nueva revisión tarifaria.
La alerta surge en un momento de alta demanda, costos de generación al alza y un mercado eléctrico que sigue dependiendo de decisiones de corto plazo para cubrir necesidades inmediatas.
El sistema eléctrico hondureño arrastra desde hace años tensiones entre demanda creciente, dependencia de contratos térmicos, costos variables de generación y retrasos en decisiones de expansión. En enero de 2026 ya se había reportado un aumento trimestral en la tarifa, y en marzo la propia ENEE venía hablando de revisar licitaciones y abrir espacio a nueva energía de rápida instalación.
En ese marco, el anuncio de un déficit de 66 megavatios y la posibilidad de otro ajuste tarifario refuerzan la idea de que el sector sigue operando bajo presión y con poco margen de maniobra.
De acuerdo con lo divulgado este día, la estatal considera inevitable revisar las tarifas en medio del actual panorama energético. Entre los factores que empujan esa presión aparecen el incremento en los costos de generación, el peso de los combustibles en la matriz y la necesidad de crear condiciones que permitan incorporar más oferta al sistema, incluido un esquema para que hogares y empresas puedan vender excedentes de energía.
El tema no llega en un vacío. Ya para el primer trimestre de 2026 la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) informó que el ajuste real de la tarifa rondaba el 10.37 %, aunque se autorizó un alivio temporal solicitado por la ENEE, mientras el costo base de generación quedó fijado para ese período y siguió reflejando la presión del mercado.
La advertencia sobre el déficit también coincide con señales más amplias de vulnerabilidad del sistema. Reportes recientes sobre el sector energético en Honduras apuntan a que, sin nuevas inversiones y soluciones estructurales, la brecha entre oferta y demanda podría ampliarse en los próximos años. Ese escenario alimenta la preocupación de que los problemas actuales no sean coyunturales, sino parte de un rezago acumulado en planificación, contratación de energía y expansión de capacidad.
En la práctica, una revisión tarifaria abriría otro frente de debate por su impacto sobre hogares, comercios e industria. Aunque el Gobierno ha recurrido a subsidios para amortiguar incrementos anteriores, la combinación de déficit proyectado, costos de generación y necesidad de nuevas fuentes de suministro vuelve más difícil sostener congelamientos o contenciones prolongadas sin afectar las finanzas del sistema.










