ENEE enfrenta cambios con nueva ley energética
La legislación mantiene la propiedad pública de la empresa y plantea una reorganización de sus principales áreas: generación, transmisión y distribución, que funcionarán con estructuras operativas diferenciadas bajo una ENEE matriz.

1 de septiembre de 2026
La aprobación de la nueva Ley de Justicia Energética introduce cambios importantes en el funcionamiento del sistema eléctrico hondureño, entre ellos el congelamiento temporal de las tarifas, mecanismos para aliviar determinadas deudas, medidas contra el hurto de energía y una reorganización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). La normativa fue aprobada por el Congreso Nacional con 78 votos a favor.
La reforma fue aprobada el lunes 31 de agosto, después de un extenso debate legislativo. El nuevo marco legal busca modificar la estructura y operación de la ENEE, en momentos en que la estatal enfrenta problemas financieros, pérdidas y dificultades en la prestación del servicio.
La legislación mantiene la propiedad pública de la empresa y plantea una reorganización de sus principales áreas: generación, transmisión y distribución, que funcionarán con estructuras operativas diferenciadas bajo una ENEE matriz.
Uno de los cambios más inmediatos será el congelamiento de la tarifa eléctrica durante seis meses, período en el que deberá mantenerse el precio vigente para los usuarios. La medida podrá extenderse por otros seis meses bajo determinadas condiciones establecidas en la legislación.
La normativa también incorpora mecanismos de condonación de deudas para determinados usuarios residenciales. Los hogares que cumplan los requisitos y registren un consumo promedio mensual de hasta 250 kilovatios hora podrán acceder al beneficio, que contempla obligaciones como recargos, intereses y multas.
Otro de los puntos incluidos corresponde al combate contra el hurto de energía eléctrica. La ley contempla acciones frente a conexiones clandestinas, reconexiones no autorizadas y manipulación de medidores. Quienes actualmente tengan conexiones ilegales dispondrán de un plazo de tres meses para regularizar su situación.
En materia de organización, la ENEE será estructurada alrededor de las áreas de generación, transmisión y distribución, mientras la empresa matriz conservará la propiedad estatal. El nuevo modelo pretende establecer responsabilidades más definidas y mejorar la administración del sistema.
La contratación de energía también tendrá modificaciones. La licitación pública será el mecanismo principal para adquirir suministro eléctrico, con la posibilidad de utilizar subastas inversas cuando sean convenientes para el sistema.
Con la aprobación de la ley, comienza ahora la etapa de implementación. La reorganización de la ENEE, el manejo de las obligaciones pendientes, la reducción del hurto y las nuevas reglas para contratar energía serán factores determinantes para medir el impacto de la reforma.










