Encuesta mide pulso a alcaldes a 70 días
La medición, identificada como el estudio número seis de la encuestadora, fue elaborada mediante entrevistas a nivel nacional con una muestra de 1,200 personas mayores de 18 años, con un margen de error de 2.83% y un nivel de confianza del 95%.

20 de abril de 2026
Un nuevo estudio de opinión pública coloca bajo la lupa la gestión de tres alcaldes en Honduras a poco más de dos meses de haber asumido funciones, revelando percepciones divididas entre aprobación y críticas, según los resultados divulgados por la firma Sondeo Digital.
La medición, identificada como el estudio número seis de la encuestadora, fue elaborada mediante entrevistas a nivel nacional con una muestra de 1,200 personas mayores de 18 años, con un margen de error de 2.83% y un nivel de confianza del 95%. El trabajo de campo se desarrolló entre el 1 y el 12 de abril de 2026, evaluando específicamente la percepción ciudadana sobre el desempeño de los alcaldes en San Pedro Sula, El Progreso y el Distrito Central.
En San Pedro Sula, la gestión del alcalde Roberto Contreras muestra una valoración mayoritariamente positiva. Entre los hombres, el 56% califica su administración como “buena” o “muy buena”, mientras que entre las mujeres esa percepción alcanza cerca del 62%. Los niveles de desaprobación se mantienen bajos en comparación con otras ciudades evaluadas.
Un panorama distinto se observa en El Progreso, Yoro, donde el alcalde Alexander López enfrenta una percepción más crítica. En este caso, predominan las valoraciones negativas: entre los hombres, casi un 48% considera su gestión como “mala” o “muy mala”, cifra que supera el 49% en el caso de las mujeres, evidenciando un mayor nivel de inconformidad ciudadana.
Por su parte, en el Distrito Central, el alcalde Juan Diego Zelaya presenta resultados más equilibrados. La mayoría de las opiniones se concentran en la categoría “regular”, tanto en hombres como en mujeres, aunque mantiene un bloque significativo de valoraciones positivas que ronda el 40% en conjunto, frente a niveles de desaprobación menores pero presentes.
Los resultados reflejan que, a 70 días de gestión, la percepción ciudadana varía considerablemente según el municipio, evidenciando tanto fortalezas como desafíos en la administración local. Este tipo de mediciones se convierte en un termómetro temprano del desempeño político y de la capacidad de respuesta de las autoridades municipales ante las demandas de la población.










