El sistema eléctrico hondureño entra en una etapa de alta presión
El Gobierno también anunció una futura licitación de alrededor de 600 megavatios de nueva generación eléctrica. La medida pretende ampliar la capacidad del sistema y contribuir, a mediano plazo, a reducir los costos de la energía en el país.

11 de septiembre de 2026
El sistema eléctrico hondureño atraviesa una etapa de alta presión debido al crecimiento de la demanda, la disminución de los niveles de agua para generación hidroeléctrica y las dificultades asociadas al suministro de combustibles para las plantas térmicas. La situación ya ha provocado racionamientos y cortes de energía en distintos sectores.
El principal desafío se concentra durante las horas nocturnas, cuando disminuye la generación solar y la capacidad firme del sistema puede ubicarse entre 1,900 y 2,050 megavatios, frente a una demanda máxima proyectada cercana a los 2,130 MW. Ante este escenario, las autoridades contemplan nuevas inversiones para aumentar la oferta disponible.
La ENEE sostiene que actualmente puede atender la demanda, aunque reconoce las dificultades registradas recientemente. La empresa realizó ajustes en el sistema y cambios en proveedores de combustible para algunas plantas, mientras las autoridades buscan evitar que la falta de generación provoque mayores interrupciones.
El Gobierno también anunció una futura licitación de alrededor de 600 megavatios de nueva generación eléctrica. La medida pretende ampliar la capacidad del sistema y contribuir, a mediano plazo, a reducir los costos de la energía en el país.
Otro factor que mantiene bajo presión al sector es el precio internacional del petróleo. El presidente Nasry Asfura señaló que el incremento de los combustibles ha representado unos 1,300 millones de lempiras adicionales acumulados en los precios de la gasolina regular y el diésel, aumentando las dificultades financieras relacionadas con la generación.
A esto se suma la sequía, que ha reducido la disponibilidad de generación hidroeléctrica y afecta también a otros países de Centroamérica. Según la ENEE, las condiciones de escasez de agua podrían prolongarse hasta el próximo verano, lo que obliga a depender en mayor medida de otras fuentes de generación.
Mientras el Congreso mantiene en revisión la Ley de Justicia Energética, el Ejecutivo espera su aprobación definitiva para proceder con la publicación. Paralelamente, el Gobierno busca reducir las deudas con los generadores y garantizar el combustible necesario para mantener operativas las plantas, en un intento por evitar que la presión sobre el sistema se traduzca en más apagones.










