El 60,9 % de familias enfrenta escasez de alimentos
Las alteraciones climáticas relacionadas con el fenómeno de El Niño, junto con el encarecimiento de los insumos agrícolas, agravan las dificultades de las familias para mantener sus cosechas y asegurar el abastecimiento de alimentos.

15 de octubre de 2026
La falta de alimentos en los hogares agricultores del Corredor Seco centroamericano genera preocupación, luego de que un informe de World Vision revelara que el 60,9 % de las familias consultadas en Honduras, Guatemala y El Salvador dispone de reservas insuficientes para cubrir sus necesidades alimentarias. El diagnóstico también advierte sobre el impacto de las lluvias irregulares y el aumento de los costos agrícolas.
El Corredor Seco es una región vulnerable a las sequías y las variaciones en las precipitaciones, donde numerosas comunidades dependen de la agricultura de subsistencia para alimentarse y generar ingresos. Las alteraciones climáticas relacionadas con el fenómeno de El Niño, junto con el encarecimiento de los insumos agrícolas, agravan las dificultades de las familias para mantener sus cosechas y asegurar el abastecimiento de alimentos.
El estudio, realizado en junio de 2026 con información de 698 hogares de los tres países, señala que el 85,2 % de las familias encuestadas sufrió los efectos de las lluvias tardías o irregulares. Estas condiciones han perjudicado la producción agrícola y reducido la capacidad de los pequeños productores para garantizar el sustento de sus hogares.
Uno de los aspectos más preocupantes es la situación nutricional de la niñez. El informe indica que el 32,1 % de los hogares evaluados presenta señales de deterioro en la alimentación de niñas y niños. En Honduras, el porcentaje asciende al 56,2 %, lo que evidencia la mayor vulnerabilidad de numerosas familias hondureñas ante la escasez de alimentos.
A las dificultades climáticas se suma el incremento en los costos de producción. Según el diagnóstico, el 91 % de los hogares consultados reportó que los fertilizantes son más caros o difíciles de conseguir, mientras que el 66,9 % redujo o suspendió el uso de insumos agrícolas. Esta situación puede comprometer el rendimiento de las cosechas y limitar los recursos disponibles para comprar alimentos.
El documento también advierte que el 64,7 % de las familias ha recurrido a medidas para enfrentar la crisis económica, incluida la venta de ganado. Además, únicamente entre el 13 % y el 18 % de los hogares encuestados recibe algún tipo de asistencia social o ayuda humanitaria.
World Vision identifica el período comprendido entre octubre de 2026 y enero de 2027 como una etapa de especial preocupación, debido a que las reservas de la primera cosecha podrían agotarse antes de que las familias dispongan de los productos de la cosecha de postrera. El informe plantea la necesidad de fortalecer el apoyo a los pequeños agricultores y priorizar la protección alimentaria de las comunidades más vulnerables.
La situación representa un desafío para Honduras y sus países vecinos, donde la combinación de factores climáticos y económicos amenaza tanto la producción agrícola como la alimentación de miles de hogares rurales.










