EEUU presiona a Honduras para conteo electoral especial
La medida busca garantizar la transparencia de un proceso marcado por denuncias de irregularidades y cuestionamientos de observadores internacionales.

17 de diciembre de 2025
La tensión política en Honduras escaló este miércoles tras el llamado urgente de la Administración estadounidense, instando al país centroamericano a iniciar sin demora un escrutinio especial de las elecciones generales celebradas el pasado 30 de noviembre. La medida busca garantizar la transparencia de un proceso marcado por denuncias de irregularidades y cuestionamientos de observadores internacionales.
A través de su cuenta oficial en la red social X, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental advirtió al Consejo Nacional Electoral (CNE) que cualquier intento de interferir en el conteo o de alterar el orden público podría tener “consecuencias”, subrayando que los 3,4 millones de hondureños que acudieron a las urnas deben ver respetada su voz.
El escrutinio especial, que involucra la revisión de 2.792 actas, estaba programado para iniciar el 13 de diciembre según la legislación electoral del país. Sin embargo, recientes incidentes en el centro de acopio del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop) han bloqueado el acceso del personal acreditado, retrasando así el conteo de los votos con inconsistencias. Allí, más de 150 mesas están preparadas para el trabajo de escrutinio en turnos de doce horas.
Por normativa, el CNE tiene plazo hasta el 30 de diciembre para dar a conocer los resultados oficiales, pero la paralización del conteo especial amenaza con agravar la crisis postelectoral si los resultados no se divulgan a tiempo.
Hasta el momento, los datos preliminares señalan a Nasry ‘Tito’ Asfura, del Partido Nacional, respaldado por Trump, como puntero con 40,54 % de los votos, seguido de cerca por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con 39,19 %, mientras que Rixi Moncada, del Partido Libre, se mantiene en tercer lugar con 19,29 %, con casi el 100 % de las actas contabilizadas.
El llamado de Estados Unidos se suma a la presión internacional para garantizar un cierre electoral transparente y apunta a evitar un prolongado estancamiento que podría desestabilizar aún más la situación política en Honduras.










