EEUU: no hay pruebas de fraude en Honduras
El Departamento de Estado instó además al Consejo Nacional Electoral (CNE) a certificar los resultados con prontitud, y pidió a todos los actores políticos respetar tanto la institucionalidad electoral como la Constitución hondureña.

9 de diciembre de 2025
El Gobierno de Estados Unidos aseguró que no existe ninguna prueba que respalde las denuncias de fraude electoral en Honduras, donde Nasry “Tito” Asfura, candidato del Partido Nacional y aliado político de Donald Trump, continúa liderando el conteo de votos tras los comicios del 30 de noviembre.
Un portavoz del Departamento de Estado declaró que Washington “no tiene conocimiento de evidencia creíble” que justifique un llamado a la anulación del proceso electoral, criterio que llega en medio de un prolongado escrutinio afectado por fallas técnicas y cuestionamientos de sectores de la oposición.
La Administración estadounidense recordó que la jornada electoral fue observada “de cerca” por misiones de la OEA, la Unión Europea y organismos nacionales, lo que refuerza, según Washington, la transparencia del proceso.
A criterio del Gobierno de Trump, los resultados preliminares reflejan que el electorado hondureño castigó la gestión del partido Libre, que encabeza la presidenta saliente, Xiomara Castro.
El Departamento de Estado instó además al Consejo Nacional Electoral (CNE) a certificar los resultados con prontitud, y pidió a todos los actores políticos respetar tanto la institucionalidad electoral como la Constitución hondureña.
De acuerdo con la última actualización del CNE, con el 99.4 % de las actas procesadas, Asfura registra 40.52 % de los votos. Salvador Nasralla, del Partido Liberal, se mantiene en segundo lugar con 39.48 %, mientras la diferencia entre ambos ronda los 42,407 votos.
Los retrasos en la transmisión de datos han generado un clima de incertidumbre. La consejera presidenta del CNE, Ana Paola Hall, atribuyó la lentitud a “problemas técnicos”, aunque la desconfianza persiste entre diversos sectores del país.
Mientras tanto, la comunidad internacional continúa observando el cierre del proceso, a la espera de que la declaratoria final se emita dentro del plazo legal.










