Dos sismos sacuden parte de Centroamérica
Los eventos ocurrieron con apenas tres segundos de diferencia. El primero alcanzó una magnitud de 5.8, mientras que el segundo fue de 5.5, de acuerdo con los reportes difundidos por la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).

13 de agosto de 2026
Dos movimientos telúricos registrados la tarde del miércoles 12 de agosto frente a la costa de El Salvador fueron percibidos en diferentes sectores de Honduras, El Salvador y Nicaragua, generando preocupación entre habitantes de varias zonas de la región.
Los eventos ocurrieron con apenas tres segundos de diferencia. El primero alcanzó una magnitud de 5.8, mientras que el segundo fue de 5.5, de acuerdo con los reportes difundidos por la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).
Según la información proporcionada por Copeco a través del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) y del Centro de Asesoramiento de Tsunamis para América Central (CATAC), el primer movimiento tuvo su origen frente a la costa centroamericana, en el océano Pacífico.
El sismo de mayor magnitud ocurrió aproximadamente a las 6:30 de la tarde, seguido tres segundos después por el segundo movimiento. La evaluación inicial de las autoridades estableció una profundidad de unos 5 kilómetros para el evento de magnitud 5.8.
Aunque los epicentros se localizaron frente a las costas salvadoreñas, el movimiento se sintió en diferentes puntos de Honduras. También hubo reportes de percepción en territorio nicaragüense, lo que evidenció el alcance regional de los temblores.
En Honduras, los organismos de emergencia activaron el seguimiento de la actividad sísmica para determinar posibles afectaciones y mantener actualizada la información para la población.
Hasta los reportes disponibles no se habían confirmado víctimas ni daños materiales de consideración relacionados con los movimientos telúricos.
Uno de los principales aspectos evaluados después de los sismos fue la posibilidad de que el movimiento generara un tsunami debido a su ubicación en el océano Pacífico.
Copeco informó que, tras la valoración realizada mediante los organismos especializados, no existía amenaza de tsunami para la región. Las autoridades mantuvieron el monitoreo ante cualquier eventual cambio en el comportamiento sísmico.
La actividad registrada vuelve a poner atención sobre la exposición de los países centroamericanos a los movimientos sísmicos, debido a la interacción de distintas estructuras tectónicas en la región.
Los organismos de emergencia recomendaron a la población mantenerse atenta a los comunicados oficiales y evitar difundir información no confirmada, especialmente ante la posibilidad de que se registren réplicas o nuevos movimientos.
La vigilancia continuará en las próximas horas para determinar si se presentan nuevos eventos y establecer si existe alguna afectación en infraestructura o comunidades.










