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Cuentas pendientes frenan modernización del agua en la capital

La institución ha puesto en marcha un plan para recuperar estos fondos pendientes, con el objetivo de destinarlos a la modernización de la red de distribución y ampliar la cobertura en zonas que aún carecen del servicio.

28 de abril de 2026

La acumulación de deudas por más de 2,000 millones de lempiras está golpeando directamente la capacidad de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) para mejorar el servicio en Tegucigalpa, en medio de un sistema que ya enfrenta pérdidas significativas.

 

La institución ha puesto en marcha un plan para recuperar estos fondos pendientes, con el objetivo de destinarlos a la modernización de la red de distribución y ampliar la cobertura en zonas que aún carecen del servicio.

El problema no es menor. Según reportes financieros recientes, más de la mitad de la deuda proviene del sector residencial, lo que refleja una situación compleja en el comportamiento de pago de los usuarios.

 

Actualmente, la UMAPS atiende a unos 135 mil abonados, donde el mayor peso de la facturación recae en los hogares, seguido por el sector comercial. Sin embargo, aunque una parte importante de usuarios cumple con sus pagos, existe un porcentaje considerable que arrastra retrasos o mora, afectando el flujo de ingresos de la institución.

 

Este escenario impacta en un sistema que ya enfrenta retos estructurales, como la pérdida de cerca del 40 % del agua debido al deterioro de tuberías y fugas en la red.

Autoridades de la UMAPS advierten que la falta de recuperación de estos recursos limita inversiones clave, tanto en la expansión del servicio hacia comunidades sin acceso, como en la rehabilitación de la infraestructura existente.

 

El gerente de la institución, Gustavo Boquín, señaló que estos fondos representan proyectos que no han podido ejecutarse, en un contexto donde cada lempira es determinante para mejorar la eficiencia del sistema.

 

Entre las áreas prioritarias de inversión se encuentran la potabilización del agua, el mantenimiento de la red —especialmente la reparación de fugas— y programas sociales como el abastecimiento en zonas vulnerables mediante cisternas.

 

Además, se han impulsado acciones complementarias como la entrega de tanques de almacenamiento en centros educativos, con el fin de garantizar el acceso al recurso en espacios sensibles.

A pesar de las limitaciones, la institución asegura que mantiene la operatividad del servicio. Solo en marzo se logró abastecer millones de metros cúbicos de agua mediante medidas de racionalización y control, en un periodo marcado por condiciones climáticas adversas.

 

Las autoridades reiteran el llamado a la población a regularizar sus pagos, advirtiendo que la sostenibilidad del sistema depende en gran medida del compromiso ciudadano.

 

El desafío, según la entidad, no es solo financiero: es estructural. Recuperar la mora no solo aliviaría las cuentas, sino que abriría la puerta a mejorar un servicio esencial que sigue siendo una deuda pendiente para miles de capitalinos.

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