Crisis en el CNE pone en riesgo elecciones generales de noviembre
La crisis en el CNE ha generado incertidumbre y desconfianza en el proceso electoral, con sectores políticos y sociales demandando soluciones urgentes para garantizar elecciones libres y transparentes. La falta de consenso y la ausencia de los consejeros han paralizado funciones esenciales, afectando la planificación y ejecución de los comicios.

17 de julio de 2025
La consejera presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, advirtió el pasado 10 de julio que las elecciones generales programadas para el 30 de noviembre están en grave riesgo debido a la paralización del cronograma electoral. Esta situación se originó tras la renuncia de la consejera Ana Paola Hall y la ausencia prolongada del consejero Marlon Ochoa, dejando al CNE sin el quórum necesario para tomar decisiones.
La crisis en el CNE ha generado incertidumbre y desconfianza en el proceso electoral, con sectores políticos y sociales demandando soluciones urgentes para garantizar elecciones libres y transparentes. La falta de consenso y la ausencia de los consejeros han paralizado funciones esenciales, afectando la planificación y ejecución de los comicios.
La renuncia de Hall fue motivada por su negativa a participar en decisiones que consideraba ilegales, como la vulneración del quórum establecido por la ley electoral. Por su parte, Ochoa ha sido acusado de ausentarse injustificadamente de las sesiones del CNE, lo que ha agravado la crisis institucional.
La paralización ha afectado procesos clave como la adjudicación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), la contratación del sistema biométrico y la auditoría externa, todos con fechas límite próximas. La sociedad civil ha expresado su preocupación, sugiriendo que esta crisis podría ser una estrategia para retrasar las elecciones y celebrarlas bajo términos favorables para ciertos sectores.
El Congreso Nacional se enfrenta al desafío de aprobar la renuncia de Hall y nombrar un sustituto, proceso que requiere al menos 86 votos. Mientras tanto, el CNE continúa sin poder avanzar en los procesos electorales, lo que pone en peligro la transparencia y legitimidad de las próximas elecciones.










