Crisis eléctrica preocupa al sector privado
El tema vuelve a poner bajo presión a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), institución que desde hace años enfrenta dificultades financieras vinculadas a pérdidas operativas, subsidios, deudas acumuladas y altos costos de generación.

6 de mayo de 2026
El creciente retraso en los pagos a las empresas generadoras de energía comenzó a encender nuevas alertas en Honduras, luego de que representantes del sector privado advirtieran sobre el impacto que esta situación podría tener en la estabilidad del sistema eléctrico nacional y en la continuidad del servicio para miles de usuarios.
La presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Anabel Gallardo, hizo un llamado a las autoridades y a las compañías generadoras para acelerar acuerdos que permitan reducir la mora acumulada y evitar que la crisis financiera siga afectando al sector energético del país.
Según expuso, varias empresas continúan operando pese a los retrasos en los pagos, una situación que comienza a generar preocupación por la capacidad de sostener operaciones durante largos períodos sin recibir ingresos.
El tema vuelve a poner bajo presión a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), institución que desde hace años enfrenta dificultades financieras vinculadas a pérdidas operativas, subsidios, deudas acumuladas y altos costos de generación.
Diversos sectores económicos consideran que el deterioro financiero del sistema eléctrico representa uno de los principales desafíos para la estabilidad económica y la atracción de inversiones en Honduras.
Reportes recientes indican que la deuda acumulada con empresas generadoras supera cifras millonarias, mientras algunas compañías ya analizan medidas de contingencia para mantener funcionando sus plantas. El sector energético hondureño depende en buena parte de generación térmica, lo que obliga a las empresas a mantener elevados costos operativos asociados al combustible y mantenimiento de infraestructura.
Analistas advierten que una prolongación de la mora podría traducirse en mayores riesgos para el suministro energético, especialmente durante temporadas de alta demanda o eventos climáticos extremos. Además, sostienen que la incertidumbre financiera podría limitar futuras inversiones en proyectos de generación y modernización eléctrica.
Desde el sector privado también se insiste en la necesidad de fortalecer los mecanismos de diálogo entre el Gobierno, la ENEE y las compañías generadoras para alcanzar soluciones sostenibles que eviten una escalada del conflicto financiero. Empresarios consideran que mantener estabilidad en el sistema eléctrico resulta fundamental para la industria, el comercio y la economía nacional.
La situación ocurre en un contexto donde Honduras continúa enfrentando retos históricos en materia energética, incluyendo pérdidas técnicas, subsidios estatales y dependencia de generación térmica, factores que durante años han impactado las finanzas del sistema eléctrico nacional.










