Crece tensión política en Honduras rumbo a elecciones de 2025
Desde el oficialismo, el Partido Libertad y Refundación (LIBRE) ha denunciado públicamente una supuesta intención de boicotear el proceso electoral por parte de los partidos de oposición, a quienes acusan de querer “manchar” los comicios desde el interior del Consejo Nacional Electoral (CNE).

23 de junio de 2025
Honduras atraviesa un clima de creciente tensión política a medida que se acercan las elecciones generales previstas para el 30 de noviembre de 2025. Desde el oficialismo, el Partido Libertad y Refundación (LIBRE) ha denunciado públicamente una supuesta intención de boicotear el proceso electoral por parte de los partidos de oposición, a quienes acusan de querer “manchar” los comicios desde el interior del Consejo Nacional Electoral (CNE).
El diputado de LIBRE, Jari Dixon, afirmó que el bipartidismo pretende alterar la transparencia del proceso, citando como ejemplo la contratación de transporte para urnas fuera del marco legal, lo que ha motivado la preocupación del consejero del CNE, Marlon Ochoa. Este ha expresado su rechazo al cambio de reglas previamente acordadas en el proceso electoral de 2021, considerado por muchos como más transparente que el de 2017.
Rixi Moncada, candidata presidencial por LIBRE, ha acusado directamente a las consejeras Cossette López y Ana Paola Hall de preparar un fraude electoral desde el órgano electoral, en lo que describió como un plan coordinado por los partidos tradicionales. En contraste, miembros de la oposición como Tomás Zambrano, del Partido Nacional, consideran que LIBRE se encuentra en una posición desesperada y anticipan que el oficialismo no aceptará los resultados si no le son favorables, lo que podría llevar a una crisis institucional a partir de diciembre de 2025.
Salvador Nasralla, precandidato del Partido Liberal, también criticó al gobierno por su intención de centralizar el poder y utilizar el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) como pretexto para sembrar desconfianza en el proceso. “El pueblo ya no les cree. El cambio es imparable”, enfatizó.
La presidenta del CNE, Cossette López, respondió a las acusaciones asegurando que existe una campaña de desinformación impulsada por el oficialismo, y advirtió que la asesoría legal del Consejo no puede ser utilizada como una extensión de intereses partidarios.
A nivel internacional, la controversia ha trascendido fronteras. El expresidente boliviano Evo Morales manifestó su respaldo al gobierno de Xiomara Castro y al Partido LIBRE, denunciando una supuesta ofensiva de la derecha para cometer fraude. En contraparte, el escritor venezolano Alejandro Peña Esclusa, autor del libro Los fraudes electorales del Foro de Sao Paulo, acusó a LIBRE y al expresidente Manuel Zelaya de preparar el terreno para desconocer los resultados y provocar una desestabilización similar a lo ocurrido en Bolivia durante la gestión de Morales.
La creciente polarización y los señalamientos cruzados anticipan un proceso electoral cargado de desconfianza y confrontación, lo que obliga a los actores políticos, nacionales e internacionales, a mantenerse vigilantes ante el riesgo de una nueva crisis democrática en el país.










