Crece incertidumbre sobre el CNE a dos meses de las elecciones en Honduras
Pese a que en agosto se logró superar la crisis interna surgida tras las primarias, el organismo enfrenta críticas por errores recientes, tensiones entre consejeros y la falta de credibilidad en las instituciones que acompañarán el proceso.

2 de octubre de 2025
Cuando faltan apenas dos meses para las elecciones generales del 30 de noviembre, el Consejo Nacional Electoral (CNE) continúa bajo la lupa de analistas y sectores políticos, que cuestionan su capacidad para garantizar un proceso confiable.
Pese a que en agosto se logró superar la crisis interna surgida tras las primarias, el organismo enfrenta críticas por errores recientes, tensiones entre consejeros y la falta de credibilidad en las instituciones que acompañarán el proceso.
El CNE está actualmente encabezado por la consejera presidenta Ana Paola Hall, del Partido Liberal, junto a Cossette López, del Partido Nacional, y Marlon Ochoa, del gobernante Libre. Aunque aseguran que el cronograma electoral avanza con normalidad, episodios como la publicación errónea de la fotografía del diputado Jorge Cálix en una papeleta preliminar han encendido las alarmas sobre el manejo interno del ente.
El analista político Filadelfo Martínez considera que estos fallos reflejan “la poca autoridad real” del CNE y anticipan mayores dificultades con la implementación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), un punto clave para la transparencia de la jornada.
La participación de las Fuerzas Armadas, responsables de custodiar y trasladar el material electoral, también genera desconfianza. Durante las primarias de marzo se reportaron retrasos en Tegucigalpa y San Pedro Sula por la distribución irregular de las papeletas, lo que obligó a extender la votación hasta la madrugada.
El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Roosevelt Hernández, ha rechazado responsabilidades, aunque sus declaraciones lo han enfrentado con periodistas y sectores sociales.
Martínez advirtió que las elecciones podrían convertirse en un escenario de conflicto entre los principales partidos. Según su análisis, tanto el Partido Liberal como Libre se juegan su sobrevivencia política, pues uno de ellos podría quedar relegado tras los resultados. “La trascendencia de estas elecciones es que uno de los partidos históricos podría desaparecer del mapa político”, afirmó.
El Partido Nacional, en cambio, es percibido como la fuerza con mayor estructura organizativa, lo que le permitiría resistir incluso una derrota electoral, a diferencia de sus rivales.
Cinco candidatos aspiran a la presidencia: Rixi Moncada (Libre), Nasry Asfura (Partido Nacional), Salvador Nasralla (Partido Liberal), Nelson Ávila (PINU-SD) y Mario Rivera (Demócrata Cristiano). Más de seis millones de ciudadanos están habilitados para votar y elegir, además del presidente y sus tres designados, a 298 alcaldes, 128 diputados del Congreso Nacional y 20 representantes al Parlamento Centroamericano.
Con el calendario en marcha, el desafío central para el CNE será demostrar que puede conducir un proceso electoral transparente y libre de irregularidades, en un país donde la desconfianza hacia las instituciones es una constante.










