Congreso evalúa juicio político a autoridades electorales
El planteamiento incluye no solo a integrantes de los órganos electorales, sino también a exmiembros de la Comisión Permanente del Congreso en periodos anteriores, a quienes se les atribuyen acciones que habrían excedido sus facultades constitucionales.

10 de abril de 2026
El Congreso Nacional podría dar paso en las próximas horas al inicio de procesos de juicio político contra funcionarios del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), en medio de una creciente tensión en el ámbito político.
La posible activación de estos procedimientos surge tras confirmarse que ya existiría el respaldo necesario dentro del Legislativo para avanzar con las acciones. Según declaraciones del presidente del Congreso, Tomás Zambrano, se habrían reunido al menos 86 votos, cifra requerida para dar curso a este tipo de mecanismos contemplados en la normativa constitucional.
Estas iniciativas se enmarcan en cuestionamientos sobre actuaciones de funcionarios electorales en procesos anteriores y decisiones institucionales.
De acuerdo con lo expuesto por el titular del Poder Legislativo, la agenda parlamentaria contempla discutir en sesión la validación de consensos políticos alcanzados previamente, con el objetivo de determinar si se procede formalmente con la apertura de investigaciones que podrían derivar en la destitución de los señalados.
El planteamiento incluye no solo a integrantes de los órganos electorales, sino también a exmiembros de la Comisión Permanente del Congreso en periodos anteriores, a quienes se les atribuyen acciones que habrían excedido sus facultades constitucionales. En ese sentido, Zambrano señaló que existen elementos que, desde una interpretación jurídica, podrían justificar la aplicación de sanciones políticas, aunque subrayó que la decisión final dependerá del pleno legislativo.
El juicio político es un mecanismo de control constitucional que permite al Congreso evaluar la conducta de funcionarios públicos y, en caso de comprobarse irregularidades, proceder con su remoción. Sin embargo, su aplicación requiere consensos amplios entre las distintas bancadas, lo que convierte el proceso en un tema altamente político y sujeto a negociaciones internas.
En los últimos días, el tema ha cobrado relevancia dentro del debate público, con diferentes sectores posicionándose a favor y en contra de estas acciones. Mientras algunos diputados consideran que es necesario investigar posibles violaciones a la Constitución, otros han advertido sobre el riesgo de que estas iniciativas respondan a intereses partidarios.
La eventual apertura de estos procesos marcaría un nuevo episodio en la dinámica política nacional, en un contexto donde las instituciones electorales juegan un papel clave en la estabilidad democrática del país.










