Congreso bajo presión: diputados definirán postura sobre juicio político
Diversos sectores han intensificado sus llamados para que el Poder Legislativo avance en este mecanismo constitucional, considerado por muchos como una herramienta para exigir responsabilidades a altos funcionarios del Estado.

17 de marzo de 2026
El debate sobre la posible aplicación de un juicio político en Honduras entra en una fase clave este martes, cuando diputados del Congreso Nacional definan su posición en medio de una creciente presión ciudadana y de organizaciones de sociedad civil.
El juicio político en Honduras es un mecanismo constitucional que permite investigar y eventualmente sancionar a altos funcionarios por acciones que atenten contra la legalidad o el orden institucional. Sin embargo, su aplicación ha sido limitada, lo que ha generado debate sobre su viabilidad y uso efectivo.
Diversos sectores han intensificado sus llamados para que el Poder Legislativo avance en este mecanismo constitucional, considerado por muchos como una herramienta para exigir responsabilidades a altos funcionarios del Estado.
En ese contexto, la directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, advirtió que la postura de los congresistas marcará una línea clara entre quienes responden al clamor popular y quienes no.
Según expresó la titular del CNA, el posicionamiento de los legisladores permitirá identificar “quién está con la ciudadanía”, en un momento en que distintas voces exigen acciones concretas frente a cuestionamientos sobre la gestión pública.
Organizaciones anticorrupción han anunciado que buscarán acercamientos formales con el Congreso Nacional para plantear rutas que aceleren la implementación de un eventual juicio político. La intención, señalan, es que se atienda el reclamo social con mayor celeridad y se envíe un mensaje de rendición de cuentas.
Dentro de estas exigencias, el CNA ha planteado incluso que el primer proceso debería dirigirse contra el fiscal general, al considerar que su desempeño no ha estado alineado con las expectativas de la población.
El tema no es nuevo en la agenda legislativa, pero ha cobrado fuerza en las últimas semanas debido a la presión de distintos sectores y al ambiente político polarizado. Para que un juicio político prospere, se requiere una mayoría calificada en el Congreso, lo que obliga a negociaciones entre las distintas bancadas.
Analistas coinciden en que la decisión de los diputados no solo tendrá efectos legales, sino también políticos, ya que podría impactar la confianza ciudadana en las instituciones y en el propio sistema democrático.
En este escenario, la jornada legislativa se perfila como un punto de inflexión, donde el Congreso deberá responder a una ciudadanía cada vez más activa y exigente en materia de transparencia y responsabilidad pública.










