Con ataúd dorado y fuerte seguridad, sepultan a “El Mencho” en Jalisco
La ceremonia, que tuvo lugar en el Recinto de La Paz, estuvo marcada por un ataúd de color dorado, arreglo floral abundante y música regional mexicana interpretada por una banda presente en la despedida

3 de marzo de 2026
El narcotraficante mexicano Nemesio Oseguera Cervantes, ampliamente conocido como El Mencho, fue enterrado en un cementerio del municipio de Zapopan, en el área metropolitana de Guadalajara, tras ser abatido por fuerzas de seguridad hace poco más de una semana, confirmaron fuentes oficiales y medios internacionales.
La ceremonia, que tuvo lugar en el Recinto de La Paz, estuvo marcada por un ataúd de color dorado, arreglo floral abundante y música regional mexicana interpretada por una banda presente en la despedida.
Para garantizar el orden, el sepelio fue custodiado por un amplio despliegue de elementos de la Guardia Nacional, Ejército Mexicano y policías estatales y municipales, que supervisaron los alrededores del panteón y las rutas de traslado.
El féretro llegó al lugar al mediodía bajo la vigilancia de las fuerzas de seguridad, que desde días antes habían reforzado su presencia en distintos puntos de la zona metropolitana. Una gran cantidad de coronas florales, muchas enviadas sin remitente, acompañaron el cortejo fúnebre. Entre las coronas destacaron diseños alusivos a gallos, un símbolo asociado al apodo del narcotraficante.
El entierro se realizó luego de que las autoridades confirmaran la identidad de los restos y entregaran el cuerpo a sus familiares tras los procedimientos forenses correspondientes.
El operativo de seguridad que rodeó el funeral respondió a la preocupación de posibles reacciones violentas de grupos criminales vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado uno de los cárteles más poderosos de México y Estados Unidos.
La muerte de El Mencho fue el resultado de un operativo militar en el municipio de Tapalpa, Jalisco, donde el capo y sus escoltas recibieron impactos de arma de fuego en enfrentamientos con fuerzas federales. Su fallecimiento desencadenó una serie de disturbios y actos de violencia en distintos estados del país en los días siguientes.
Las autoridades mexicanas han mantenido elevada la presencia de tropas y fuerzas de seguridad en Jalisco desde entonces, con el objetivo de prevenir actos vandálicos durante la realización del funeral y en los días posteriores.
El sepelio de El Mencho se produce en un clima de alta tensión en varias regiones del país, con un debate en curso sobre la seguridad y el futuro de las organizaciones criminales tras la caída de uno de sus líderes más notorios.










