Comunidades piden al ICF enviar mediciones de El Merendón para su aprobación en el CN
La petición de los pobladores es que el Congreso Nacional revise el alcance del proceso y que el ICF explique públicamente cuál es la delimitación propuesta, bajo qué criterios técnicos fue elaborada y qué ocurrirá con las comunidades que ya existen en el territorio.
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12 de agosto de 2026
Pobladores de El Merendón respaldan la protección ambiental de la zona, pero rechazan cambios que puedan afectar a comunidades históricas. Piden al Congreso revisar el proceso y al ICF presentar con claridad la delimitación propuesta.
La discusión sobre la Zona de Reserva de El Merendón volvió a generar preocupación entre pobladores de varias comunidades de Cortés, debido al proceso impulsado por el Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal (ICF) para redefinir los límites del área protegida.
El Decreto Legislativo 58-2024, publicado en La Gaceta en julio de ese año, derogó el Decreto 334-2013, restableció los límites previamente establecidos y ordenó al ICF redefinir los límites de la reserva, priorizando su ampliación.

Gabriel Linares, líder comunitario de El Zapotal, explicó que los pobladores no se oponen a proteger El Merendón. Aseguró que las comunidades participan en reforestaciones, prevención de incendios y limpieza de áreas turísticas, además de depender de las fuentes de agua de la zona.
El reclamo está relacionado con las consecuencias que tendría incorporar comunidades históricas a áreas con mayores restricciones. Mencionó entre ellas a El Zapotal, Río Blanco, Armenta, El Retiro, Los Pinos y Las Delicias del Norte, cuyos habitantes temen dificultades para escriturar propiedades, acceder a créditos y ejecutar proyectos de agua potable, saneamiento, pavimentación y otra infraestructura.
Según Linares, una de las principales preocupaciones es que la delimitación pueda trasladarse desde la referencia de la cota 200 hacia sectores más bajos, dejando dentro de la zona de reserva a poblaciones que llevan décadas asentadas en las faldas de El Merendón.
El Decreto 46-90 es uno de los principales antecedentes de la protección de las áreas productoras de agua de El Merendón y establece referencias de delimitación vinculadas con la cota de 200 metros sobre el nivel del mar.
Posteriormente, el Decreto 334-2013 modificó determinados límites. Esta normativa fue derogada por el Congreso mediante el Decreto 58-2024, que además ordenó restablecer los límites afectados y realizar una nueva redefinición.

Para los pobladores, el punto clave es diferenciar entre actualizar técnicamente una delimitación y modificar el régimen de protección. Por ello, sostienen que están dispuestos a respaldar una delimitación clara mediante coordenadas, pero no cambios que perjudiquen a comunidades consolidadas.
Linares afirmó que durante 2025 representantes comunitarios se reunieron con la Municipalidad de San Pedro Sula y funcionarios del ICF, encuentros en los que se habría planteado una delimitación con la menor afectación posible para sectores como El Zapotal y Armenta.
La propuesta, según explicó, consistía en establecer el límite por la parte superior de las comunidades. Los pobladores aseguran que quedaron esperando conocer la delimitación definitiva, pero hasta ahora continúan sin una respuesta que despeje sus dudas.
En las observaciones técnico-jurídicas planteadas ante diputados de Cortés se propone una posición intermedia frente al Acuerdo Institucional ICF No. 092-2025.
El planteamiento sostiene que debe mantenerse la protección ambiental de El Merendón y permitirse la actualización técnica de los límites, pero que cualquier recategorización o modificación del régimen jurídico debe ser revisada y contar con el respaldo legislativo correspondiente.
También se plantea que los asentamientos existentes sean sometidos a obligaciones ambientales estrictas, mientras se prohíben nuevas invasiones, lotificaciones y cambios de uso del suelo en las áreas boscosas y de mayor importancia hídrica.

El Decreto 58-2024 ordenó al ICF redefinir los límites de la Zona de Reserva de El Merendón. Sin embargo, las comunidades reclaman que el proceso debe ser transparente y socializado antes de adoptar decisiones que puedan afectar sus derechos.
La petición de los pobladores es que el Congreso Nacional revise el alcance del proceso y que el ICF explique públicamente cuál es la delimitación propuesta, bajo qué criterios técnicos fue elaborada y qué ocurrirá con las comunidades que ya existen en el territorio.
La posición comunitaria, según sus dirigentes, no busca reducir la protección de El Merendón, sino evitar que una nueva delimitación afecte innecesariamente a poblaciones históricas y, al mismo tiempo, garantizar la conservación de los bosques, fuentes de agua y zonas de importancia ambiental de El Merendón.










