Cohep pide al Gobierno retomar diálogo con enfermeras auxiliares
El director ejecutivo del Cohep, Armando Urtecho, señaló que la situación afecta directamente a la población hondureña, principal perjudicada por la paralización del gremio. “La presidenta Xiomara Castro debe propiciar un diálogo sincero y constructivo con las enfermeras auxiliares"

20 de septiembre de 2025
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) exhortó al Gobierno a abrir un espacio de diálogo con la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH), que suma ya 18 días consecutivos de protestas en Tegucigalpa y otras regiones del país.
El director ejecutivo del Cohep, Armando Urtecho, señaló que la situación afecta directamente a la población hondureña, principal perjudicada por la paralización del gremio. “La presidenta Xiomara Castro debe propiciar un diálogo sincero y constructivo con las enfermeras auxiliares. Solo mediante una conversación respetuosa será posible alcanzar una solución justa y sostenible que evite repetir este tipo de crisis”, manifestó.
Urtecho subrayó que cualquier acuerdo debe ir más allá de una respuesta momentánea y convertirse en una salida duradera, que brinde estabilidad tanto al personal de salud como al sistema hospitalario del país.
En horas de la mañana, la ANEEAH bloqueó ambos carriles frente al Centro Cívico Gubernamental (CCG) en Tegucigalpa, luego de declarar roto el diálogo con la Secretaría de Salud.
Al plantón acudieron delegaciones de enfermeras auxiliares provenientes de distintas regiones del país, quienes demandan cumplimiento de compromisos relacionados con su estabilidad laboral y mejoras en las condiciones de trabajo.
Aunque en reuniones anteriores se avanzó en algunos puntos de negociación, el sindicato considera que los acuerdos aún son insuficientes. “No se llegó al acuerdo que nosotros queríamos”, expresó un portavoz gremial durante la protesta.
El llamado del Cohep refleja la creciente preocupación de diversos sectores sociales y económicos, que temen que la prolongación del conflicto agrave la crisis sanitaria y afecte aún más la atención a los pacientes en hospitales y centros de salud.










