CNE bajo presión por estancamiento en reglamento de observadores
La diputada nacionalista María Antonieta Mejía advirtió que la falta de acuerdos dentro del Consejo Nacional Electoral (CNE) por la aprobación del reglamento de observación electoral podría generar tensiones entre los consejeros y debilitar la confianza en el proceso democrático.

8 de septiembre de 2025
La diputada nacionalista María Antonieta Mejía advirtió que la falta de acuerdos dentro del Consejo Nacional Electoral (CNE) por la aprobación del reglamento de observación electoral podría generar tensiones entre los consejeros y debilitar la confianza en el proceso democrático.
Según la legisladora, la demora responde a un “capricho” de los miembros del organismo, ya que la Ley Electoral solo exige consenso en temas vinculados al TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares) y la auditoría, pero no en el resto de decisiones administrativas.
Mejía cuestionó que se retrase un reglamento que permitiría abrir las puertas a la participación de organizaciones nacionales e internacionales en calidad de observadores, elemento clave para garantizar transparencia en los comicios. “No hay justificación para tanta dilación; el país necesita reglas claras y oportunas”, enfatizó.
La congresista también hizo un llamado al Partido Liberal para que acompañe la aprobación por mayoría simple, lo que permitiría destrabar el reglamento sin necesidad de unanimidad. “Que se vayan al dos a uno, porque el reglamento es fundamental para dar certeza a los ciudadanos y confianza a los observadores”, remarcó.
El debate ocurre en un contexto en el que la presidenta del CNE, Cossette López, convocó a sesión ordinaria el pasado 4 de septiembre, en la que se esperaba abordar este punto, aunque no trascendieron mayores resoluciones.
Honduras se prepara para las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025, en las que se definirá la Presidencia de la República, 128 diputados al Congreso Nacional, 20 representantes al Parlacen y 298 alcaldías municipales. El proceso será decisivo para el futuro político del país y está bajo la lupa ciudadana por las exigencias de transparencia y confianza en las instituciones.
Mejía advirtió que si no se aprueba pronto el reglamento, el CNE corre el riesgo de deteriorar la credibilidad que hasta ahora había logrado mantener. “La observación no es un lujo, es una necesidad democrática”, concluyó.










