CENAOS prevé lluvias continuas tras finalizar la canícula
Los especialistas han señalado que este comportamiento podría favorecer especialmente al llamado Corredor Seco, aunque la recuperación dependerá de la cantidad de lluvia que finalmente se registre y de su distribución territorial.
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21 de septiembre de 2026
El periodo de canícula que afectó a Honduras durante las últimas semanas llegó a su fin y las condiciones atmosféricas apuntan ahora hacia una etapa con lluvias más frecuentes en distintas regiones del país, informó el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS). Los pronósticos contemplan precipitaciones durante el fin de semana y una continuidad de las lluvias en los días posteriores.
La canícula, conocida también como veranillo, consiste en una disminución temporal de las precipitaciones durante la temporada lluviosa. Este año tuvo un impacto importante sobre varias zonas de Honduras, particularmente en regiones del centro, sur y parte del oriente, donde la escasez de agua ha afectado cultivos, fuentes de abastecimiento y niveles de almacenamiento.
Con el cambio en las condiciones atmosféricas, CENAOS prevé una mayor entrada de humedad y un incremento de las precipitaciones. Los especialistas han señalado que este comportamiento podría favorecer especialmente al llamado Corredor Seco, aunque la recuperación dependerá de la cantidad de lluvia que finalmente se registre y de su distribución territorial.
El pronóstico para los próximos días contempla lluvias acompañadas de actividad eléctrica en buena parte del territorio nacional. La combinación de humedad proveniente del Pacífico y el Caribe, junto con sistemas atmosféricos que atraviesan la región, favorecerá la formación de nubes y chubascos de diferente intensidad.
Para este fin de semana, CENAOS ha advertido sobre acumulados importantes en determinados sectores. En zonas montañosas y áreas vulnerables podrían registrarse cantidades superiores a las habituales, aumentando también la posibilidad de inundaciones repentinas y deslizamientos.
El cambio resulta particularmente relevante para las regiones que han experimentado un déficit de precipitaciones durante los meses anteriores. Los registros meteorológicos de 2026 muestran que varias estaciones del país acumularon menos lluvia que en años recientes, situación que ha contribuido a la reducción de los niveles de algunas fuentes de agua.
En el caso de Tegucigalpa y otras zonas del centro del país, las lluvias podrían contribuir gradualmente a mejorar las condiciones de las cuencas que abastecen los sistemas de agua. Sin embargo, los especialistas advierten que no toda la precipitación tiene el mismo efecto sobre los embalses, debido a que resulta determinante que las lluvias se concentren en las áreas de captación.
El sector agrícola también mantiene expectativas ante el cambio de patrón climático. La llegada de lluvias más constantes podría favorecer la recuperación de suelos y cultivos afectados por la falta de humedad, aunque los productores deberán permanecer atentos a la intensidad de las precipitaciones para evitar daños asociados al exceso de agua.










