CENAOS descarta la siembra de nubes contra la sequía
La discusión surge en medio de las condiciones secas que afectan especialmente al Corredor Seco y otras zonas del territorio hondureño, donde la reducción de las lluvias representa un riesgo para la disponibilidad de agua y las actividades agrícolas.

28 de agosto de 2026
El Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS) descartó la siembra de nubes como una alternativa confiable para enfrentar la sequía que afecta a diferentes regiones del país. El director de la institución, Francisco Argeñal, explicó que la técnica no ofrece resultados suficientemente comprobados como para considerarla una solución frente a la escasez de lluvias.
Según Argeñal, aunque este método ha sido estudiado durante décadas, todavía existen dificultades para determinar con precisión cuánto de la precipitación registrada después de una intervención es consecuencia directa de la técnica y cuánto habría ocurrido de manera natural.
La discusión surge en medio de las condiciones secas que afectan especialmente al Corredor Seco y otras zonas del territorio hondureño, donde la reducción de las lluvias representa un riesgo para la disponibilidad de agua y las actividades agrícolas.
La siembra de nubes consiste en introducir determinadas partículas en formaciones nubosas existentes para intentar favorecer la precipitación. Sin embargo, CENAOS señala que el procedimiento no puede crear nubes desde cero ni producir lluvia cuando no existen las condiciones atmosféricas necesarias.
El comportamiento de las lluvias durante las próximas semanas será determinante para establecer la evolución de la sequía. CENAOS ha advertido que, si las precipitaciones esperadas no llegan con suficiente intensidad al Corredor Seco y la zona central después del 5 de septiembre, podría ser necesario revisar nuevamente las condiciones de alerta.
Aunque se esperan lluvias asociadas a sistemas que podrían afectar sectores del oriente, norte y occidente del país, los acumulados previstos en algunas de las áreas más afectadas serían bajos y no necesariamente suficientes para recuperar la humedad de los suelos.
La falta de lluvias mantiene bajo presión a productores y comunidades que dependen de las precipitaciones para garantizar sus actividades y el abastecimiento de agua. Ante este escenario, las autoridades deberán continuar monitoreando las condiciones atmosféricas y preparar medidas para reducir los efectos de una posible prolongación de la sequía.
Por ahora, CENAOS considera que la siembra de nubes no constituye una respuesta viable y comprobada, por lo que la atención se mantiene sobre la evolución natural de las lluvias y las medidas de prevención ante la escasez de agua.










