CENAOS advierte que Honduras seguirá bajo presión climática por falta de lluvias
De acuerdo con CENAOS, las condiciones actuales requieren mantener acciones preventivas para reducir los efectos sobre la población, especialmente en los municipios que ya presentan mayores niveles de vulnerabilidad ante la falta de precipitaciones.

24 de julio de 2026
El fenómeno de El Niño continuará influyendo en las condiciones climáticas de Honduras durante los próximos meses y podría prolongar los efectos de la sequía hasta febrero de 2027, según las proyecciones del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS). Las autoridades alertaron que la reducción de lluvias seguirá generando impactos en la disponibilidad de agua, la producción agrícola y la seguridad alimentaria, principalmente en las zonas más vulnerables del país.
Honduras enfrenta un escenario climático complicado debido a la persistencia de condiciones secas asociadas al fenómeno de El Niño, un patrón climático que modifica la distribución de las lluvias y puede provocar períodos prolongados con menor disponibilidad de agua. Esta situación afecta especialmente al llamado corredor seco hondureño, donde comunidades rurales dependen en gran medida de los ciclos de lluvia para sus actividades agrícolas y abastecimiento.
De acuerdo con CENAOS, las condiciones actuales requieren mantener acciones preventivas para reducir los efectos sobre la población, especialmente en los municipios que ya presentan mayores niveles de vulnerabilidad ante la falta de precipitaciones.
El director de CENAOS, Francisco Argeñal, explicó que los pronósticos mantienen la influencia del fenómeno de El Niño durante los primeros meses de 2027, aunque posteriormente se espera un debilitamiento gradual de sus efectos.
Ante este panorama, las autoridades realizan evaluaciones en distintos municipios para identificar el impacto que ha provocado la escasez de agua y determinar las zonas que requieren mayor atención dentro de los planes de respuesta. Actualmente, varios municipios permanecen bajo vigilancia debido a las condiciones climáticas adversas.
El sector agrícola es uno de los más afectados por esta situación, debido a que la disminución de lluvias puede reducir la producción de granos básicos y otros cultivos esenciales para el consumo nacional. Además, la falta de agua representa un desafío para las familias que dependen de actividades agropecuarias como principal fuente de ingresos.
Las autoridades señalaron que el manejo eficiente del recurso hídrico será fundamental durante este período, por lo que recomendaron fortalecer sistemas de almacenamiento y cosecha de agua que permitan enfrentar la temporada seca y aprovechar mejor los períodos de lluvia disponibles.
CENAOS también indicó que se trabaja de manera coordinada con instituciones nacionales y organismos de apoyo para evitar que las comunidades afectadas queden sin asistencia. El objetivo es establecer una respuesta ordenada que permita atender las necesidades más urgentes y reducir los efectos sociales y económicos derivados de la sequía.
El escenario climático mantiene la preocupación sobre la seguridad alimentaria, especialmente en regiones donde las familias ya han enfrentado dificultades por temporadas anteriores de sequía. Por ello, las autoridades insistieron en la importancia de la planificación y el uso responsable del agua mientras continúen las condiciones asociadas a El Niño.










