Capitalinos elaboran alfombras pese a lluvias
A pesar de las lluvias registradas en la capital, los ciudadanos iniciaron la confección de estas piezas artesanales en distintas calles, demostrando su compromiso con una tradición que cada año reúne a cientos de personas.

3 de abril de 2026
Habitantes de Tegucigalpa comenzaron la preparación de las tradicionales alfombras de aserrín en el centro histórico, desafiando las condiciones climáticas adversas que han marcado los últimos días de la Semana Santa.
Las alfombras de aserrín forman parte de una de las expresiones culturales y religiosas más representativas de la Semana Santa en Honduras, donde familias y grupos comunitarios participan en su elaboración como muestra de fe y tradición. Estas obras efímeras combinan colores, figuras religiosas y creatividad, siendo parte del recorrido de procesiones religiosas en la capital.
A pesar de las lluvias registradas en la capital, los ciudadanos iniciaron la confección de estas piezas artesanales en distintas calles, demostrando su compromiso con una tradición que cada año reúne a cientos de personas.
Las precipitaciones han generado preocupación entre los participantes, ya que el agua puede deteriorar rápidamente los diseños elaborados con aserrín teñido, flores, arena y otros materiales orgánicos. Sin embargo, los organizadores y voluntarios continúan trabajando en la preparación de los espacios, aplicando medidas improvisadas como coberturas temporales y ajustes en los tiempos de elaboración para evitar pérdidas mayores.
En varios sectores del casco histórico, vecinos y feligreses han comenzado a delimitar áreas, trazar bocetos y preparar los colores que darán forma a las alfombras, muchas de ellas con mensajes religiosos alusivos a la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. La actividad también involucra a jóvenes y niños, quienes se suman al proceso como parte de la transmisión de esta tradición cultural.
Pese a las dificultades climáticas, los participantes mantienen la expectativa de que las condiciones mejoren durante los días centrales de la conmemoración, cuando se desarrollan las principales procesiones. Asimismo, autoridades locales y cuerpos de apoyo se mantienen atentos ante cualquier eventualidad que pueda afectar tanto la seguridad de los asistentes como la conservación de estas expresiones artísticas.
La actividad se mantiene como uno de los principales atractivos culturales y turísticos de la capital durante la Semana Mayor, atrayendo tanto a residentes como a visitantes que acuden a observar las elaboradas creaciones que simbolizan la fe, el esfuerzo colectivo y la identidad cultural hondureña.










