top of page
02 Honduras al 100_W CM_Banners HN_Voluntariado_928x250.png

Capital pierde hasta 40% del agua potable por fallas en la red

Autoridades de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) estiman que cerca del 40% del agua tratada no logra ser distribuida debido a daños en la red, fugas y conexiones irregulares.

17 de marzo de 2026

Tegucigalpa enfrenta un serio problema en su sistema de abastecimiento de agua potable, donde una parte considerable del recurso se pierde antes de llegar a los hogares.

 

Autoridades de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) estiman que cerca del 40% del agua tratada no logra ser distribuida debido a daños en la red, fugas y conexiones irregulares.

 

Este desperdicio representa un golpe directo a la disponibilidad del servicio, especialmente en una ciudad donde el suministro ya es limitado y se distribuye de forma intermitente. En la práctica, significa que una gran cantidad de agua que podría abastecer a miles de familias simplemente se pierde en el camino.

 

El problema tiene raíces estructurales. Gran parte de la red de tuberías presenta desgaste acumulado por años, con mantenimiento insuficiente y limitaciones presupuestarias que dificultan las reparaciones oportunas.

 

A esto se suma el crecimiento urbano sin planificación, que ha incrementado la presión sobre un sistema que ya operaba al límite.

 

Las consecuencias se agravan durante la temporada seca, cuando los niveles de las fuentes de agua disminuyen y obligan a aplicar esquemas de racionamiento más estrictos.

En algunos sectores, los habitantes deben esperar varios días para recibir el servicio, situación que podría empeorar si no se reducen las pérdidas en el sistema.

 

Autoridades municipales aseguran que se están identificando los puntos críticos para intervenir las fugas más severas, pero reconocen que la solución requiere inversiones de mayor alcance, incluyendo la modernización de la infraestructura y una gestión más eficiente del recurso.

 

Mientras tanto, la capital continúa enfrentando una paradoja: produce agua potable, pero pierde casi la mitad antes de que llegue a quienes la necesitan.

bottom of page