Canícula amenaza con agravar la sequía en Honduras
La situación adquiere mayor relevancia en las zonas que ya presentan condiciones de sequía, donde un nuevo déficit de precipitaciones podría profundizar los efectos acumulados sobre los suelos, las fuentes de agua y la producción.

8 de agosto de 2026
Honduras podría enfrentar un período de canícula más seco de lo habitual, con una reducción de las lluvias de hasta 40 % en algunas zonas, según las proyecciones manejadas por la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco). El escenario genera preocupación debido al déficit de humedad que ya afecta distintas regiones del país.
Las autoridades mantienen vigilancia sobre el comportamiento del clima ante la posibilidad de que el período seco se prolongue y aumente la presión sobre las fuentes de agua y las actividades productivas.
El pronóstico está relacionado con la influencia del fenómeno de El Niño, que podría favorecer una canícula más extensa y condiciones de menor precipitación en diferentes sectores de Honduras.
Una disminución significativa de las lluvias podría complicar la disponibilidad de agua, especialmente en comunidades que dependen de fuentes superficiales y sistemas que ya presentan niveles inferiores a los habituales.
El sector agrícola también figura entre los más expuestos, debido a que períodos prolongados con poca humedad pueden afectar los cultivos y aumentar las necesidades de riego.
La situación adquiere mayor relevancia en las zonas que ya presentan condiciones de sequía, donde un nuevo déficit de precipitaciones podría profundizar los efectos acumulados sobre los suelos, las fuentes de agua y la producción.
Copeco indicó que continúa evaluando el comportamiento de la sequía y sus posibles repercusiones para determinar si resulta necesario modificar los niveles de alerta en las zonas más afectadas.
El escenario climático también coincide con pronósticos de temperaturas elevadas y condiciones secas en varias regiones. Para este período, las autoridades han señalado que Choluteca y Valle podrían registrar algunas de las temperaturas máximas más altas del país.
Ante este panorama, el monitoreo meteorológico y la administración adecuada de los recursos hídricos serán claves para reducir el impacto de una canícula que podría intensificar las condiciones de sequía durante las próximas semanas.










