Campesinos frenan siembra ante la llegada del niño
Las autoridades y productores mantienen vigilancia sobre la evolución del clima en las próximas semanas, mientras se define el momento más adecuado para iniciar de forma segura el ciclo de siembra sin comprometer la producción ni los ingresos del sector agrícola.

24 de junio de 2026
Dirigentes del sector campesino recomendaron a los productores del país no iniciar la siembra de primera debido a la extensión de la canícula, que estaría prolongando la falta de lluvias y generando condiciones poco favorables para el establecimiento de cultivos básicos en distintas zonas agrícolas.
La canícula es un período dentro del invierno centroamericano caracterizado por una reducción temporal de las precipitaciones, que en 2026 estaría mostrando una duración mayor a lo habitual, en medio de la influencia de fenómenos climáticos como El Niño. Esta situación afecta especialmente a los pequeños productores de granos básicos, quienes dependen directamente de las lluvias para iniciar sus ciclos de siembra.
El representante del Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (Cococh), Darwin Cálix, explicó que las condiciones actuales de humedad en el suelo no son las adecuadas para comenzar la siembra, por lo que recomendó esperar a que se normalicen las lluvias antes de invertir en semillas y mano de obra.
Cálix advirtió que la canícula podría extenderse hasta el mes de septiembre, lo que incrementa el riesgo de pérdidas en los cultivos si los productores deciden sembrar en este momento sin la humedad necesaria. En ese sentido, señaló que una siembra prematura podría traducirse en daños económicos significativos para las familias rurales.
El dirigente también indicó que el comportamiento climático actual obliga a replantear los calendarios agrícolas tradicionales, ya que la irregularidad de las lluvias ha afectado la planificación habitual de los productores en diferentes regiones del país, especialmente en zonas del Corredor Seco.
Asimismo, el sector campesino ha insistido en la necesidad de fortalecer sistemas de riego, almacenamiento de agua y apoyo técnico por parte del Estado, con el fin de reducir la vulnerabilidad ante fenómenos de sequía prolongada que cada año afectan la producción de granos básicos.
Las autoridades y productores mantienen vigilancia sobre la evolución del clima en las próximas semanas, mientras se define el momento más adecuado para iniciar de forma segura el ciclo de siembra sin comprometer la producción ni los ingresos del sector agrícola.










