Camaroneros advierten riesgo para la producción por condiciones climáticas
Productores del sector han alertado que las altas temperaturas, la reducción de lluvias y el aumento de la salinidad en las fincas acuícolas podrían provocar una disminución significativa en los niveles de producción durante los próximos meses.

25 de junio de 2026
La industria camaronera hondureña enfrenta un panorama de creciente incertidumbre debido a los efectos de las condiciones climáticas extremas que afectan particularmente la zona sur del país. Productores del sector han alertado que las altas temperaturas, la reducción de lluvias y el aumento de la salinidad en las fincas acuícolas podrían provocar una disminución significativa en los niveles de producción durante los próximos meses.
El sector acuícola, uno de los principales generadores de divisas y empleo en la región sur de Honduras, ha venido enfrentando diversos desafíos en los últimos años, entre ellos el cierre de mercados internacionales, el incremento de costos operativos y ahora un escenario climático que amenaza con agravar aún más la situación. Productores señalan que el comportamiento irregular del invierno y las temperaturas superiores a los 40 grados centígrados han generado condiciones adversas para el cultivo del camarón.
Representantes de organizaciones camaroneras explican que el aumento de la salinidad en las lagunas de producción ha provocado mortalidad en los cultivos y mayores riesgos sanitarios, reduciendo la productividad de las fincas y elevando las pérdidas económicas para pequeños, medianos y grandes productores.
La preocupación del sector se centra en que las condiciones actuales puedan afectar los próximos ciclos de cosecha. Los productores advierten que, de mantenerse las altas temperaturas y la escasez de precipitaciones, los rendimientos podrían disminuir considerablemente, afectando tanto la oferta para exportación como el abastecimiento del mercado nacional.
Además de las afectaciones directas en la producción, la situación podría tener repercusiones sobre el empleo en las comunidades que dependen de la actividad acuícola. La industria del camarón constituye una de las principales fuentes de trabajo en los departamentos del sur del país, donde miles de familias dependen directa o indirectamente de esta cadena productiva.
Especialistas han advertido que Honduras podría experimentar durante la segunda mitad de 2026 condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, situación que podría traducirse en una reducción de las lluvias y un incremento de las temperaturas en varias regiones del territorio nacional. Los pronósticos climáticos han llevado a diversos sectores productivos a reforzar sus medidas de adaptación para minimizar posibles pérdidas.
Ante este escenario, productores camaroneros han solicitado mayor acompañamiento institucional, programas de mitigación y estrategias que permitan fortalecer la resiliencia de la industria frente a los efectos del cambio climático, considerado actualmente uno de los principales desafíos para la sostenibilidad del sector.
Mientras continúan las evaluaciones sobre el comportamiento climático de los próximos meses, las organizaciones acuícolas trabajan en la implementación de medidas para reducir el impacto de las condiciones ambientales sobre los cultivos. Sin embargo, advierten que la evolución del clima será un factor determinante para el desempeño de una actividad que sigue siendo clave para la economía hondureña y para la generación de empleo en la región sur del país.










