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Asfura impulsa recorte del Estado para ahorrar miles de millones

La iniciativa contempla la supresión o fusión de diversas dependencias, reduciendo la cantidad total de instituciones públicas de 113 a 74, lo cual debería traducirse en una disminución del gasto corriente del Estado.

28 de enero de 2026

El presidente Nasry Asfura anunció que su administración llevará a cabo una profunda reestructuración del aparato estatal con el objetivo de generar un ahorro significativo en las finanzas públicas y optimizar la operación de las instituciones gubernamentales.

 

El gobierno entrante de Honduras, encabezado por el presidente Nasry “Tito” Asfura, ha planteado una serie de cambios estructurales en la administración pública con miras a mejorar la eficiencia del gasto y redirigir recursos hacia áreas prioritarias como salud e infraestructura. Entre estas acciones figura la reducción del tamaño del Estado, una decisión que ha generado debate político y económico en el país.

 

La iniciativa contempla la supresión o fusión de diversas dependencias, reduciendo la cantidad total de instituciones públicas de 113 a 74, lo cual debería traducirse en una disminución del gasto corriente del Estado. Esta medida forma parte de una estrategia de austeridad y eficiencia administrativa que marcará los primeros meses del nuevo gobierno.

 

Según la designada presidencial electa, María Antonieta Mejía, esta reorganización podría generar un ahorro de entre 10,000 y 15,000 millones de lempiras, cifra que será canalizada hacia prioridades como la atención de compromisos laborales estatales y el fortalecimiento de servicios sociales básicos.

 

La propuesta de eliminar instituciones busca, según los voceros del Ejecutivo, atacar la duplicidad de funciones dentro del sector público, reducir la burocracia y corregir lo que consideran una expansión excesiva del Estado en los últimos años. Las autoridades han señalado que este ajuste contribuirá a mejorar la sostenibilidad fiscal del país y a aumentar la confianza de inversionistas tanto nacionales como extranjeros.

 

No obstante, la medida ha generado inquietud entre sectores sindicales y empleados públicos, quienes advierten sobre posibles consecuencias laborales para el personal de las entidades afectadas. Expertos en economía han señalado que, si bien la reducción del aparato estatal puede aliviar las finanzas públicas, será crucial garantizar el cumplimiento de los derechos laborales y mantener servicios esenciales a la población.

 

El gobierno ha asegurado que la transición será ordenada y que se buscarán mecanismos para reubicar al personal en funciones compatibles con sus perfiles, además de implementar un marco legal que respalde los cambios propuestos.

 

Con este plan de ajuste institucional, Honduras entra en una etapa de cambio donde la contención del gasto público y la optimización del Estado están en el centro de la agenda de la administración de Asfura.

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