Asfura exige medidas urgentes para rescatar las finanzas de la ENEE
Durante su intervención, Asfura planteó la necesidad de modificar la gestión de la empresa eléctrica mediante una estrategia que combine reducción de pérdidas, control del gasto y revisión de los subsidios que actualmente absorben recursos públicos.

3 de septiembre de 2026
El presidente Nasry Asfura advirtió que la situación financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) requiere medidas inmediatas, al señalar que las pérdidas acumuladas de la estatal rondan los 118 mil millones de lempiras.
El mandatario abordó el tema después de participar en la juramentación de la delegación hondureña que representará al país en los XXII Juegos Deportivos Estudiantiles Centroamericanos Codicader 2026.
Durante su intervención, Asfura planteó la necesidad de modificar la gestión de la empresa eléctrica mediante una estrategia que combine reducción de pérdidas, control del gasto y revisión de los subsidios que actualmente absorben recursos públicos.
De acuerdo con sus estimaciones, si no se aplican cambios estructurales, las pérdidas de la ENEE podrían continuar creciendo a un ritmo de entre 14 mil y 15 mil millones de lempiras cada año.
Asfura describió como insostenible el nivel de pérdidas que enfrenta la estatal y alertó sobre las consecuencias que podría tener para las finanzas nacionales.
“118 mil millones en pérdida de la ENEE… ¿cómo lo vamos a aguantar? Imposible”, expresó el gobernante, quien consideró que el país debe asumir el problema con seriedad para evitar un deterioro mayor de la economía.
Entre las medidas planteadas figura una intervención sobre las pérdidas técnicas y comerciales de la empresa, además de una revisión de los costos de funcionamiento y de las planillas institucionales.
El presidente también puso énfasis en la necesidad de mejorar el control sobre la generación y distribución de electricidad. A su criterio, aumentar la producción sin corregir las fugas financieras puede profundizar el problema.
“Entre más generamos energía, más perdemos”, señaló, al insistir en que la administración pública debe vigilar el uso de los recursos que genera la empresa.
Otro de los puntos expuestos fue el impacto de los subsidios. Según las cifras presentadas por el mandatario, el Estado destina alrededor de 263 millones de lempiras mensuales para cubrir temporalmente el consumo de los primeros 150 kilovatios de los usuarios residenciales.
A esto se suman aproximadamente 156 millones de lempiras cada mes destinados al subsidio del transporte público. Este mecanismo alcanza a más de 1,200 unidades en Tegucigalpa y a vehículos que operan en ciudades como San Pedro Sula, Choluteca y Santa Bárbara.
La presión sobre las cuentas públicas también aumenta por el comportamiento de los combustibles. Asfura mencionó que el precio del diésel llegó a 143.40 lempiras por galón en Tegucigalpa durante las últimas semanas, escenario que, según explicó, obliga al Gobierno a establecer prioridades en áreas como salud, educación e infraestructura.
En paralelo, el mandatario respaldó la posibilidad de establecer una protección constitucional para impedir la venta o privatización de la ENEE.
Asfura afirmó que la empresa debe permanecer en manos del Estado y planteó que ese principio pueda quedar protegido mediante una reforma constitucional que requeriría 86 votos en el Congreso Nacional.
Sin embargo, aclaró que mantener la propiedad estatal no significa dejar de enfrentar sus problemas financieros. El presidente reconoció que la ENEE atraviesa una situación delicada y sostuvo que el blindaje jurídico debe estar acompañado de una transformación administrativa y financiera.
Finalmente, hizo un llamado a los generadores de electricidad para que ofrezcan condiciones más competitivas y menores costos de producción. El objetivo, explicó, es reducir la presión sobre la estatal y preservar la estabilidad de las finanzas públicas sin poner en riesgo el suministro energético del país.










