top of page
02 Honduras al 100_W CM_Banners HN_Voluntariado_928x250.png

Asfura descarta crisis electoral y prioriza empleo en nuevo gobierno

En el programa Conclusiones, conducido por Iván Watson, el mandatario insistió en que el proceso “se resolvió conforme a ley” y que el país no puede anclarse en la polémica, sino proyectarse hacia un futuro con respuestas concretas para la población.

27 de diciembre de 2025

Nasry Asfura, presidente electo de Honduras tras los comicios generales de 2025, utilizó su primera entrevista internacional en CNN para enviar un mensaje de estabilidad política y visión económica, descartando que la tardanza en el escrutinio o las denuncias de inconsistencias resten legitimidad a su triunfo.

 

En el programa Conclusiones, conducido por Iván Watson, el mandatario insistió en que el proceso “se resolvió conforme a ley” y que el país no puede anclarse en la polémica, sino proyectarse hacia un futuro con respuestas concretas para la población.

 

El dirigente del movimiento Papi a la Orden, ganador oficial por un margen estrecho frente al candidato Salvador Nasralla, rechazó que el desenlace del conteo le deje un “sabor amargo”. Aseguró que su campaña no se construyó para dominar encuestas, sino para ganar territorios, recorrer comunidades y consolidar una estructura nacional con equipos locales, un trabajo que calificó como “gigantesco y decisivo” para lograr el respaldo ciudadano que hoy lo lleva a la Presidencia para el período 2026–2030.

 

Aunque reconoció que el escrutinio demoró 24 días en oficializarse una espera inusual para estándares regionales, puso el acento en el comportamiento de la ciudadanía, destacando que el pueblo hondureño “salió a votar con orgullo, orden, paz y civismo”, lo que, a su juicio, demostró que la crisis no fue social, sino institucional y operativa.

 

En ese sentido, planteó la necesidad de revisar la ley electoral, fortalecer los mecanismos de auditoría, redefinir responsabilidades dentro del Consejo Nacional Electoral (CNE) y garantizar que en 2029 el país no vuelva a enfrentar un conteo prolongado ni un clima de incertidumbre.

 

Asfura evitó señalar directamente culpables, pero defendió el rol de las consejeras Ana Paola Hall y José López Osorio, a quienes atribuyó “un trabajo firme en defensa de la democracia”, destacando que pese a tener resultados favorables desde el inicio, él mismo no salió a proclamarse ganador anticipadamente para no afectar la tranquilidad del país. “No vine a quitar la paz, vine a cuidarla”, dijo, en un mensaje que marcó su tono conciliador y buscó contrastar con la narrativa de confrontación que rodeó el proceso.

 

Uno de los segmentos más relevantes de la entrevista fue su análisis sobre la relación con Estados Unidos, principal socio comercial de Honduras. El presidente electo subrayó el peso estratégico de la alianza bilateral, recordando que 2 millones de hondureños viven en EEUU, que 55 mil están bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) y que las remesas de 2025 alcanzaron un récord histórico de 11,500 millones de dólares equivalentes al 28% del PIB nacional. También remarcó que el 60% de las exportaciones del país tienen como destino el mercado estadounidense y que solo la maquila genera más de 200 mil empleos directos, una dependencia económica que calificó como “vital y no negociable”.

 

En esa misma línea, defendió la inversión privada como el motor del desarrollo, señalando que un gobierno “no puede darle empleo a todo el pueblo”, pero sí puede crear condiciones para que el sector empresarial local e internacional confíe en Honduras, se establezca y genere oportunidades laborales.

Afirmó que países como El Salvador y Guatemala ya han logrado “acuerdos sensatos” con EEUU en materia arancelaria y que Honduras debe aspirar a lo mismo para ser competitiva y atraer capital extranjero, industrialización, tecnología y turismo.

 

Al ser consultado sobre China y Taiwán, Asfura reiteró que su gobierno buscará relaciones que beneficien a Honduras, pero fue cauto al hablar de restablecer lazos con Taiwán, rotos durante la administración de Xiomara Castro. “Hay que analizar los compromisos firmados, evaluar qué es lo mejor para el país y decidir con responsabilidad”, expresó.

 

Sin embargo, sobre Venezuela sí mostró una postura más crítica, afirmando que “donde no hay democracia, es difícil mantener una relación plena”, aunque evitó avalar directamente una intervención militar extranjera en ese país, argumentando que cada nación “actúa según su interés y seguridad”.

 

En el bloque de seguridad nacional, Asfura descartó aplicar un régimen de excepción como el de Nayib Bukele en El Salvador, pero no negó la posibilidad de adaptar experiencias regionales exitosas si estas se alinean al fortalecimiento de las instituciones hondureñas.

Reiteró que la raíz del problema de inseguridad es económica, no solo policial, y volvió a enfatizar que la mayor petición de las familias hondureñas es “empleo antes que todo”, por lo que la estrategia más sólida para reducir la violencia es según su visión empleo + inversión + gobernabilidad local coordinada.

 

Finalmente, el presidente electo cerró la entrevista marcando un ritmo de urgencia ejecutiva: prometió trabajar sin distinción con los 298 alcaldes del país, sin sesgos ideológicos ni partidarios, y acelerar los proyectos de infraestructura, salud, educación, turismo y desarrollo municipal.

 

Su frase más citada fue también su hoja de ruta: “Hay que convertir cuatro años de gobierno en esfuerzo como si fueran ocho, porque Honduras ya no espera”. Con ese mensaje, Asfura dejó claro que su prioridad será resultados rápidos, crecimiento económico y confianza institucional desde el primer día de mandato.

bottom of page