Asfura anuncia que renovará tratado de extradición con EEUU
El tratado de extradición con Estados Unidos ha tenido un papel central en la relación bilateral durante décadas, facilitando la entrega de personas acusadas de delitos graves, especialmente vinculados al narcotráfico.

27 de diciembre de 2025
El presidente electo de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, afirmó que uno de los primeros actos de su gestión será reactivar el tratado de extradición bilateral con los Estados Unidos, un acuerdo que quedó en suspenso bajo la administración saliente de Xiomara Castro y que ha sido objeto de debate durante los últimos años.
La designada presidencial electa, María Antonieta Mejía, explicó que desde el primer día de gobierno, programado para el 27 de enero de 2026, el equipo de Asfura trabajará para reinstaurar formalmente el mecanismo jurídico que permite la entrega de personas acusadas o sentenciadas por delitos graves a las autoridades estadounidenses.
Esta medida busca, según sus promotores, fortalecer la cooperación internacional en materia de seguridad y justicia ante desafíos como el narcotráfico y el crimen organizado.
El tratado de extradición con Estados Unidos ha tenido un papel central en la relación bilateral durante décadas, facilitando la entrega de personas acusadas de delitos graves, especialmente vinculados al narcotráfico.
Durante la gestión de la presidenta Castro, el pacto fue declarado en proceso de cancelación y posteriormente su aplicación se mantuvo en vigor hasta enero de 2026 por acuerdos interinos entre ambos gobiernos. La administración que toma el poder ahora tendrá la responsabilidad de decidir de manera definitiva sobre su continuidad y reapertura formal.
La postura de Asfura y su equipo refleja un enfoque de alineamiento estratégico con Estados Unidos, un socio clave para Honduras en temas de seguridad fronteriza, combate a las redes criminales y migración. Este alineamiento ha sido bien recibido por algunos sectores de la política exterior hondureña, que consideran la extradición como una herramienta esencial para enfrentar el crimen organizado transnacional.
Sin embargo, no todos los sectores comparten esta visión. Grupos críticos han argumentado que la reactivación de la extradición debe ir acompañada de garantías claras sobre el respeto a los derechos humanos y los procesos judiciales nacionales, para evitar posibles controversias sobre la soberanía del país y las condiciones legales de los implicados.
La decisión también se enmarca en un contexto de tensiones regionales y expectativas sobre cómo Honduras reorganizará sus prioridades diplomáticas con el cambio de administración.
La reactivación del tratado de extradición, si bien apunta a reforzar la cooperación en seguridad, también podría generar debates sobre la independencia judicial y los mecanismos de cooperación internacional que el nuevo gobierno apoyará.
Con apenas semanas antes de asumir, el equipo de Asfura ha señalado que la reactivación del acuerdo judicial será una señal clara de su determinación por enfrentar desafíos compartidos con socios internacionales, esforzándose por dar un giro en las relaciones exteriores tras un periodo de incertidumbre en torno a este y otros tratados clave.










