Asfura: “Cerimedo responde por sus actos”
El caso también vuelve a colocar sobre la mesa el papel que desempeñan los asesores extranjeros en las campañas políticas y la relación que mantienen con los candidatos antes y después de los procesos electorales.

12 de septiembre de 2026
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, tomó distancia de las actuaciones del consultor político argentino Fernando Cerimedo, quien fue asesor de su campaña electoral y actualmente enfrenta un proceso judicial en Bolivia. El mandatario sostuvo que Cerimedo debe responder por sus propios actos y dejó claro que las acciones del consultor no representan al Gobierno hondureño.
Cerimedo, consultor político argentino que tuvo participación en la campaña presidencial de Asfura, fue detenido en agosto en el aeropuerto Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Su situación judicial ha generado repercusiones políticas debido a sus vínculos profesionales con distintos actores de la región.
El caso ha colocado nuevamente bajo atención pública la relación que mantuvo el consultor con el actual mandatario hondureño durante el proceso electoral. Ante las preguntas sobre esas conexiones, Asfura optó por marcar distancia y señalar que cada persona debe asumir las consecuencias de sus decisiones.
El mandatario hondureño afirmó que Cerimedo es responsable de sus propias actuaciones y que cualquier situación relacionada con el consultor debe ser atendida por él directamente.
Con esta postura, Asfura busca separar la gestión de su Gobierno de las actuaciones que se atribuyen a quien en el pasado estuvo vinculado a su equipo de campaña. El presidente también enfatizó que la relación profesional que existió durante el proceso electoral no significa que exista responsabilidad del Estado hondureño sobre las decisiones posteriores del argentino.
La situación de Cerimedo ha despertado interés debido a sus antecedentes como asesor y consultor político en procesos electorales de la región. Su detención en Bolivia volvió a poner bajo escrutinio sus actividades y los vínculos que mantuvo con figuras políticas.
En Honduras, el tema ha adquirido una dimensión adicional por su participación durante la campaña que llevó a Asfura a la Presidencia. Por ello, las declaraciones del mandatario buscan establecer una separación entre aquella relación profesional y las circunstancias judiciales que actualmente enfrenta el consultor.
La posición expresada por Asfura apunta a evitar que las actuaciones individuales de Cerimedo sean asociadas con decisiones oficiales de la administración hondureña. El mandatario sostuvo que cada persona debe responder por sus propios actos dentro del ámbito que corresponda.
El caso también vuelve a colocar sobre la mesa el papel que desempeñan los asesores extranjeros en las campañas políticas y la relación que mantienen con los candidatos antes y después de los procesos electorales.
Mientras el debate político continúa en Honduras, Cerimedo enfrenta su propia situación judicial en Bolivia. Su detención y las investigaciones en ese país mantienen abierto un caso que podría generar nuevas repercusiones conforme avancen las actuaciones de las autoridades bolivianas.










