Ansiedad y disfunción sexual afectan a más hombres en Honduras, alertan expertos
Este fenómeno no distingue edad, pero es especialmente alarmante entre los jóvenes. De acuerdo con diversos estudios clínicos y reportes médicos, muchos hombres menores de 30 años recurren de manera preocupante a medicamentos para mejorar su desempeño sexual sin la debida orientación profesional.

2 de agosto de 2025
En Honduras, los problemas de salud mental, especialmente la ansiedad, están impactando de forma significativa la vida sexual de los hombres. Según especialistas en salud urológica, al menos uno de cada tres varones que acuden a consulta presenta algún tipo de disfunción sexual, muchas veces relacionada con trastornos emocionales no tratados.
Los médicos urólogos coinciden en que la salud sexual masculina está estrechamente vinculada al bienestar mental, y advierten que cada vez son más frecuentes los casos en los que la ansiedad, la depresión y el estrés crónico desencadenan disfunciones como la disfunción eréctil o la eyaculación precoz.
Este fenómeno no distingue edad, pero es especialmente alarmante entre los jóvenes. De acuerdo con diversos estudios clínicos y reportes médicos, muchos hombres menores de 30 años recurren de manera preocupante a medicamentos para mejorar su desempeño sexual sin la debida orientaci ón profesional.
“Existe una tendencia creciente al uso indiscriminado de fármacos para la disfunción eréctil, especialmente en jóvenes que ni siquiera tienen una condición médica real que justifique su consumo. Esto, lejos de ayudar, puede agravar el problema y crear una dependencia psicológica”, advierte el Dr. Óscar Morales, urólogo y sexólogo con más de 15 años de experiencia.
Además, el uso no regulado de este tipo de medicamentos muchas veces se acompaña del consumo de alcohol o drogas recreativas, lo que aumenta los riesgos de efectos adversos graves como alteraciones cardiovasculares, presión arterial inestable o trastornos del sueño.
La raíz del problema, según los especialistas, se encuentra en la falta de educación sobre salud sexual y la persistente estigmatización que impide a muchos hombres hablar abiertamente sobre sus emociones o buscar apoyo psicológico.
“Vivimos en una cultura donde aún se espera que el hombre no muestre vulnerabilidad. Muchos llegan a consulta cuando ya est án en crisis, con relaciones deterioradas, baja autoestima y síntomas claros de depresión o ansiedad generalizada”, añade la psicóloga clínica Karla Alvarado.
Tanto médicos como terapeutas insisten en que la automedicación no es una solución y que tratar los síntomas físicos sin abordar el origen emocional solo prolonga el problema. Recomiendan un enfoque integral que combine atención médica especializada, acompañamiento psicológico y educación en salud sexual.
Recomendaciones clave de los expertos:
* No consumir medicamentos sin prescripción.
* Consultar a profesionales en caso de dificultades sexuales persistentes.
* Hablar abierta y honestamente con la pareja sobre las preocupaciones emocionales.
* Evitar el consumo de sustancias como método de “mejorar” el desempeño.
* Reconocer que pedir ayuda es un acto de responsabilidad y no de debilidad.
En el sistema nacional donde el acceso a servicios de salud mental sigue siendo limitado, los expertos llaman a fortalecer las campañas de concienciación y a integrar la salud mental y sexual como prioridades dentro del sistema público de salud.
Mientras tanto, la cifra de hombres que enfrentan en silencio su ansiedad y las consecuencias que esta tiene en su vida íntima sigue en aumento, y los especialistas coinciden en que el primer paso para revertir esta tendencia es romper el tabú y normalizar la conversación sobre salud mental y sexual masculina.










