top of page
02 Honduras al 100_W CM_Banners HN_Voluntariado_928x250.png

Analistas avalan solicitud de Asfura de frenar desembolsos en transición

La solicitud de Asfura fue formalizada a través de una comunicación dirigida a agencias de cooperación, bancos, instituciones financieras y proveedores del Estado, en la que pide abstenerse de autorizar o ejecutar nuevos desembolsos.

6 de enero de 2026

Distintos expertos en economía y política han considerado legítima la petición del presidente electo, Nasry “Tito” Asfura, para que organismos nacionales e internacionales detengan nuevos desembolsos, contratos y compromisos financieros durante el proceso de transición de gobierno. Esta postura ha generado debate sobre la prudencia fiscal y la coordinación entre el gobierno saliente y el entrante mientras se completa la entrega de mando prevista para finales de enero.

 

La solicitud de Asfura fue formalizada a través de una comunicación dirigida a agencias de cooperación, bancos, instituciones financieras y proveedores del Estado, en la que pide abstenerse de autorizar o ejecutar nuevos desembolsos, así como de firmar contratos o iniciar proyectos que comprometan recursos antes de que su administración asuma funciones constitucionales. El propósito declarado es proteger las finanzas públicas, fortalecer la buena gobernanza y dar espacio a la nueva administración para evaluar y priorizar las necesidades del país con criterios técnicos y presupuestarios actualizados.

 

Para el analista Luis León, la petición es válida dentro del contexto de una transición ordenada, ya que permite evitar compromisos financieros que podrían limitar la capacidad de gestión del próximo gobierno. En ese sentido, destacó que es común en procesos de relevo administrativo que organismos esperen a que la nueva administración esté plenamente constituida antes de ejecutar nuevas inversiones o asignaciones presupuestarias importantes.

 

Un criterio similar fue expresado recientemente por el economista Julio Raudales, quien sostuvo que no es inusual ni contraproducente que entidades nacionales e internacionales aguarden el término de un periodo de transición para acordar desembolsos significativos, sobre todo cuando hay incertidumbre sobre prioridades de gasto o ajustes fiscales en puerta.

 

Ese enfoque se enmarca en el proceso de transición política que vive Honduras tras las elecciones generales de noviembre de 2025, cuyos resultados fueron ajustados y discutidos por semanas, pero que ahora encaminan la toma de posesión de Asfura como nuevo presidente. La ausencia de una comisión oficial de transición entre el gobierno saliente y el entrante complicó inicialmente la comunicación institucional, aunque con la cercanía de la fecha de asunción de funciones se intensifican las conversaciones con diferentes sectores para asegurar una transferencia de responsabilidades lo más fluida y técnica posible.

 

Críticos de la medida han expresado preocupaciones de que la solicitud podría ralentizar inversiones o programas urgentes financiados por cooperación internacional, especialmente si estas áreas enfrentan plazos estrictos para la ejecución de proyectos. No obstante, Asfura ha enfatizado que su intención no es bloquear la asistencia o colaboración externa, sino garantizar que cada recurso comprometido refleje las prioridades definidas por su administración y se ejecute con criterios de transparencia y eficiencia.

 

En medio de estos debates, sectores productivos y organizaciones civiles han llamado a mantener un equilibrio entre la prudencia fiscal y la continuidad de programas esenciales, particularmente en áreas sensibles como salud, educación e infraestructura, cuya interrupción podría afectar directamente a la población. Las próximas semanas serán cruciales para ver cómo se coordinan las decisiones entre el gobierno electo, el saliente y los organismos financieros nacionales e internacionales.

bottom of page