Alza en gasolina, diésel y kerosene golpea a consumidores
El ajuste refleja incrementos diferenciados en los derivados del petróleo, siendo el kerosene uno de los productos con mayor variación al alza, seguido del diésel y la gasolina súper, lo que incrementa la presión económica sobre consumidores y sectores productivos.

30 de marzo de 2026
Una nueva alza en los precios de los combustibles entró en vigencia en Honduras, impactando principalmente al kerosene, el diésel y la gasolina superior, según la más reciente actualización de la estructura de costos divulgada por autoridades del sector energético.
Los precios de los carburantes en Honduras se revisan de manera periódica y están sujetos a factores externos como el comportamiento del petróleo en el mercado internacional, la variación del dólar y los costos de importación.
En las últimas semanas, el país ha registrado una tendencia alcista, coincidiendo con un entorno global marcado por tensiones geopolíticas que presionan el valor del crudo.
El ajuste refleja incrementos diferenciados en los derivados del petróleo, siendo el kerosene uno de los productos con mayor variación al alza, seguido del diésel y la gasolina súper, lo que incrementa la presión económica sobre consumidores y sectores productivos.
De acuerdo con los datos oficiales, los nuevos precios comenzaron a aplicarse a nivel nacional en un contexto de constante variación en el mercado internacional del crudo.
En ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula, las gasolinas registran incrementos sostenidos, mientras que el diésel y el kerosene presentan los aumentos más significativos en esta actualización.
El impacto de estos ajustes se siente especialmente en actividades vinculadas al transporte, la producción y el consumo doméstico, donde el costo de los combustibles incide directamente en el precio de bienes y servicios.
Además, el gobierno mantiene mecanismos de compensación parcial en algunos combustibles, como el subsidio al gas doméstico y apoyos temporales para amortiguar el impacto en gasolina regular y diésel, aunque estos no logran frenar completamente las alzas.
Con este nuevo incremento, los combustibles continúan encareciéndose en el país, lo que anticipa un efecto en cadena sobre el costo de vida, especialmente en temporadas de alta movilidad y consumo como la Semana Santa.










