Alerta por nuevo frente frío y medidas preventivas en Honduras
Los especialistas en meteorología indicaron que, aunque no se pronostican lluvias generalizadas de gran magnitud, sí existe la posibilidad de chubascos dispersos, particularmente en la región norte y occidental del territorio nacional.

23 de febrero de 2026
Las autoridades meteorológicas han emitido una advertencia por la llegada de un nuevo frente frío con impacto esperado en varias regiones del país a partir del lunes 23 de febrero, lo que podría generar cambios significativos en la temperatura y condiciones del tiempo para los próximos días.
De acuerdo con los reportes del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), el sistema de baja presión que se aproxima traerá consigo un descenso notable en las temperaturas y un incremento en la velocidad del viento, especialmente en zonas elevadas y montañosas de Honduras.
Este fenómeno climático se produce poco después de la inestabilidad registrada por frentes fríos previos, y se espera que sus efectos se sientan con mayor intensidad durante las mañanas y noches.
Los especialistas en meteorología indicaron que, aunque no se pronostican lluvias generalizadas de gran magnitud, sí existe la posibilidad de chubascos dispersos, particularmente en la región norte y occidental del territorio nacional.
Asimismo, las costas del Caribe podrían experimentar oleaje más agitado de lo habitual, con vientos moderados a fuertes, lo que podría representar condiciones adversas para la navegación ligera.
Ante este panorama, las instituciones de protección civil han recomendado a la población tomar precauciones para mitigar los efectos del descenso térmico. Entre las principales indicaciones se encuentran abrigar correctamente a niños, personas de la tercera edad y adultos con condiciones de salud vulnerables, así como asegurar viviendas y estructuras susceptibles a ráfagas de viento.
También se ha pedido a las comunidades que se mantengan informadas sobre los boletines oficiales, a fin de adaptar sus actividades diarias según la evolución del frente frío. En áreas agrícolas, se ha sugerido a los productores proteger cultivos sensibles que puedan verse afectados por temperaturas más bajas.
Las autoridades de gestión de riesgos han activado planes de seguimiento para atender posibles emergencias relacionadas con el clima, incluyendo la instalación de albergues temporales si fuese necesario. Además, han instado a la ciudadanía a reportar situaciones de riesgo a través de los canales oficiales y a no exponerse innecesariamente a condiciones climáticas adversas.
Con estas acciones coordinadas, las instituciones buscan reducir impactos negativos y mantener a la población informada y preparada ante los cambios que se avecinan con este nuevo frente frío.










