ALBA llama a unidad regional ante presión de EEUU
El llamado a la unidad fue respaldado por líderes como Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, quien reprochó la falta de una respuesta más firme de la comunidad latinoamericana ante las recientes acciones de Estados Unidos. “Eso es cobardía, eso es rendición”, sentenció.

21 de agosto de 2025
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) realizó una reunión especial su XIII Cumbre Extraordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno, en la que los diez países miembros, entre ellos Honduras, hicieron un llamado a la unión regional frente a lo que consideran una amenaza militar por parte de Estados Unidos en aguas del Caribe.
El encuentro, que se desarrolló de manera virtual y fue calificado por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, como “la cumbre más corta de la historia” del bloque, tuvo una duración de poco más de dos horas y media. Honduras estuvo representada por la embajadora acreditada en Venezuela, Scarleth Romero.
Durante su intervención, Maduro advirtió que “es tiempo de la unión” para consolidar a América Latina y el Caribe como un “territorio de paz”, señalando que Washington pretende imponer “políticas ilegales e injerencistas” contrarias a la soberanía de los Estados de la región.
El llamado a la unidad fue respaldado por líderes como Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, quien reprochó la falta de una respuesta más firme de la comunidad latinoamericana ante las recientes acciones de Estados Unidos. “Eso es cobardía, eso es rendición”, sentenció.
Otros mandatarios, como el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, y el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, coincidieron en denunciar el despliegue de buques estadounidenses cerca de Venezuela como una “demostración de fuerza imperial” y un “riesgo para la estabilidad regional”.
Por su parte, el presidente de Bolivia, Luis Arce, habló de la necesidad de prepararse para “resistir y vencer al fascismo” que, a su juicio, amenaza a los pueblos latinoamericanos.
El encuentro se celebró un día después de que la Casa Blanca confirmara el envío de tres buques con alrededor de 4,000 efectivos militares hacia el Caribe. Según la portavoz Karoline Leavitt, el presidente Donald Trump está dispuesto a utilizar “todo el poder de Estados Unidos” para frenar el narcotráfico y llevar a los responsables ante la justicia.
La cumbre concluyó con un comunicado oficial en el que los países de ALBA calificaron la acción militar estadounidense como “una amenaza a la paz y a la estabilidad de la región” y una “violación flagrante del derecho internacional”.
La ALBA, integrada por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, Granada, Santa Lucía y Honduras, se presenta como un bloque de resistencia política y diplomática frente a la influencia de Washington en la región.










