Alarma sanitaria: tos ferina se dispara en Honduras
El comportamiento de la tos ferina en 2026 ha encendido las alarmas dentro del sistema de salud, ya que en tiempo récord el país se acerca a igualar los registros del año anterior, lo que podría derivar en un brote de mayor magnitud si no se refuerzan las medidas preventivas.

15 de abril de 2026
En apenas tres meses, Honduras ha alcanzado casi la totalidad de los casos de tos ferina registrados durante todo 2025, encendiendo las alertas sanitarias por el rápido avance de esta enfermedad respiratoria, especialmente en menores de edad.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, en lo que va de 2026 se contabilizan cerca de 97 contagios confirmados, una cifra que representa alrededor del 85% de los casos reportados en todo el año anterior, cuando se registraron 114 diagnósticos.
El incremento ha sido acelerado: mientras en 2025 se reportaban en promedio menos de diez casos mensuales, este año la cifra supera los 30 contagios por mes, evidenciando una propagación más rápida de la enfermedad.
Además, las autoridades han confirmado al menos nueve fallecimientos en lo que va del año, en su mayoría recién nacidos, lo que ha generado preocupación por la vulnerabilidad de este grupo poblacional.
El comportamiento de la tos ferina en 2026 ha encendido las alarmas dentro del sistema de salud, ya que en tiempo récord el país se acerca a igualar los registros del año anterior, lo que podría derivar en un brote de mayor magnitud si no se refuerzan las medidas preventivas.
Especialistas atribuyen este repunte a factores como la baja cobertura de vacunación y la falta de información en la población, elementos que han limitado la prevención efectiva de la enfermedad.
El impacto ha sido más severo en niños menores de un año, particularmente en recién nacidos cuyas madres no recibieron la vacuna durante el embarazo, lo que reduce la protección inmunológica en los primeros meses de vida.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias han reiterado el llamado a la población, especialmente a mujeres embarazadas y padres de familia, para completar los esquemas de vacunación y acudir a los centros de salud, con el fin de frenar la propagación de una enfermedad prevenible pero potencialmente mortal.










