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Agro enfrenta incertidumbre en ciclo de postrera

Organizaciones del sector han señalado que el deterioro de las condiciones productivas puede repercutir en la disponibilidad de alimentos y aumentar la necesidad de recurrir a importaciones.

26 de septiembre de 2026

Los productores agrícolas hondureños afrontan con preocupación el ciclo de postrera ante las dificultades para acceder a financiamiento, los efectos de la sequía y el aumento de los costos de producción. El sector advierte que estas condiciones podrían reducir el área destinada a la siembra y afectar las metas nacionales de granos básicos.

 

La postrera, que comprende principalmente los meses de septiembre a noviembre, es un período importante para cultivos como frijol y maíz. Sin embargo, las pérdidas registradas durante el ciclo de primera y las condiciones climáticas adversas han dejado a numerosos productores con menos capacidad para asumir nuevos costos de producción.

 

A esta situación se suman problemas de acceso al crédito y la falta de mecanismos de protección frente a eventos climáticos. Organizaciones del sector han señalado que el deterioro de las condiciones productivas puede repercutir en la disponibilidad de alimentos y aumentar la necesidad de recurrir a importaciones.

 

El director ejecutivo de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos (Fenag), José Chacón, señaló que las siembras correspondientes a la postrera debieron comenzar, pero muchos productores no cuentan con condiciones favorables para financiar sus cultivos. También planteó la necesidad de contar con seguros paramétricos y otros instrumentos que permitan reducir los riesgos.

 

Las dificultades económicas llegan después de un ciclo de primera marcado por la falta de lluvias. Los productores consideran que, sin medidas de apoyo, la superficie cultivada durante la postrera podría ser menor a la habitual y, con ello, disminuir el volumen de las próximas cosechas.

 

Las proyecciones iniciales para el año contemplaban una producción cercana a 17 millones de quintales de granos básicos, incluyendo unos 13 millones de maíz, 2.9 millones de frijol, 700,000 de arroz y 500,000 de sorgo. Sin embargo, representantes del sector estiman que varios de estos objetivos no serán alcanzados.

 

En el caso del frijol, las estimaciones apuntan a una cosecha inferior a los dos millones de quintales, mientras que en arroz se calcula que la producción podría quedar por debajo de los 400,000 quintales. El maíz también presenta señales de reducción después de que el ciclo de primera habría generado alrededor de siete millones de quintales.

 

Ante una menor producción nacional, Honduras podría aumentar las compras de granos en el exterior para cubrir la demanda interna. Los productores han mencionado la posibilidad de importar frijol blanco desde Estados Unidos y frijol rojo desde Nicaragua, escenario que refleja la presión que enfrenta el sector para garantizar el abastecimiento.

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