“Descuido millonario”: critican vencimiento de 44 mil quintales de frijol en el IHMA
Según estimaciones oficiales, la pérdida supera los 85 millones de lempiras, lo que ha encendido el debate sobre la eficiencia en la gestión de las reservas alimentarias del país.

9 de mayo de 2026
El vencimiento de alrededor de 44 mil quintales de frijol almacenados en el IHMA ha desatado fuertes cuestionamientos de sectores técnicos y productivos, que señalan fallas graves en la administración de la reserva estratégica y advierten sobre el impacto económico y alimentario de la pérdida.
El caso se da en medio de denuncias sobre el manejo del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA), donde se ha confirmado que parte del grano almacenado desde 2023 ya no es apto para el consumo humano. Según estimaciones oficiales, la pérdida supera los 85 millones de lempiras, lo que ha encendido el debate sobre la eficiencia en la gestión de las reservas alimentarias del país.
El frijol forma parte de la reserva estratégica nacional, destinada a estabilizar precios y garantizar abastecimiento en momentos de crisis. Sin embargo, su permanencia prolongada en bodegas sin la rotación adecuada habría provocado su deterioro, situación que ahora genera señalamientos sobre presunta negligencia administrativa.
Las críticas más fuertes han surgido desde sectores de productores y analistas agrícolas, quienes califican el hecho como una muestra de mala planificación institucional. Uno de los señalamientos más repetidos es que el grano no recibió el manejo técnico requerido para conservar su calidad, lo que derivó en su pérdida progresiva hasta volverse inviable para el consumo.
Informes técnicos y revisiones realizadas por autoridades actuales del IHMA indican que el frijol presenta un alto grado de endurecimiento, al punto de requerir largos tiempos de cocción, lo que lo hace poco práctico y costoso para el uso doméstico. Esta condición confirma su deterioro y limita cualquier intento de comercialización en el mercado local.
El problema también ha encendido alertas en el sector alimentario, ya que la reserva afectada representaba un respaldo importante ante eventuales crisis de abastecimiento o fenómenos climáticos. Honduras mantiene un consumo mensual elevado de frijol, por lo que la pérdida de este volumen reduce la capacidad de respuesta del Estado ante emergencias alimentarias.
Expertos consultados han señalado que este tipo de situaciones evidencia debilidades estructurales en la gestión de inventarios estratégicos, especialmente en la falta de rotación oportuna del grano y en la supervisión de los tiempos de almacenamiento.
Mientras continúan las revisiones internas y auditorías, distintos sectores han pedido que se determinen responsabilidades administrativas y técnicas, al considerar que el caso no solo implica una pérdida económica significativa, sino también un impacto directo en la seguridad alimentaria del país.










