
UE acuerda cortar importaciones de gas y petróleo ruso para 2027
3 de diciembre de 2025

La Unión Europea avanzó este miércoles en su objetivo de independencia energética al acordar dejar de importar gas natural y petróleo de Rusia de manera progresiva, con plazos establecidos para finales de 2027.
Según informaron los negociadores del Consejo de la UE y del Parlamento Europeo, las importaciones de gas natural licuado (GNL) cesarán como máximo el 31 de diciembre de 2026, mientras que el gas transportado por gasoducto se eliminará gradualmente hasta el 1 de noviembre de 2027. Para contratos a largo plazo, se contempla una extensión de hasta un mes si algún país no alcanza los niveles de almacenamiento requeridos para el invierno.
El acuerdo también ratifica el compromiso de la Comisión Europea de poner fin a todas las importaciones de petróleo ruso para finales de 2027, pese a la presión de países como Hungría, que ha solicitado mantener su suministro por motivos de seguridad energética.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró el acuerdo como “el amanecer de una nueva era, la era de la plena independencia energética de Europa respecto a Rusia”.
Von der Leyen recordó que desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, las importaciones de GNL y gas por gasoducto ruso han disminuido del 45 % al 13 %, mientras que las de petróleo pasaron del 26 % al 2 % y el carbón del 51 % a cero. Según la Comisión, este plan también busca reducir los ingresos de Moscú destinados a financiar la guerra, que al inicio del conflicto ascendían a 12.000 millones de euros al mes y actualmente se ubican en 1.500 millones de euros.
Los Estados miembros deberán presentar antes del 1 de marzo de 2026 planes nacionales de diversificación de sus suministros de gas y petróleo, notificando cualquier contrato vigente con Rusia. El reglamento contempla un régimen de autorización previa para la compra de gas ruso y restricciones más estrictas para otros proveedores.
El acuerdo se produce en un contexto de presión internacional, especialmente de Estados Unidos, que ha promovido la adquisición de GNL estadounidense para acelerar la desconexión de los hidrocarburos rusos. Bruselas presentará la propuesta legislativa final a inicios del próximo año.
Con esta medida, la UE busca consolidar su independencia energética y disminuir su vulnerabilidad frente a futuros conflictos geopolíticos, marcando un giro histórico en su política de suministro de combustibles fósiles.



