Sequía golpea generación hidroeléctrica en El Salvador
La falta de lluvias también ha provocado una disminución en los niveles de varios embalses utilizados para producir electricidad. Cuatro de los cinco principales reservorios registran descensos respecto al año anterior, según datos de la Unidad de Transacciones (UT).

2 de septiembre de 2026
La prolongada sequía asociada al fenómeno de El Niño ha reducido con fuerza el aporte de las centrales hidroeléctricas de El Salvador, obligando al sistema eléctrico a apoyarse más en fuentes térmicas para cubrir la demanda. En julio, la generación hidroeléctrica cayó alrededor de 72.7 % frente al mismo mes de 2025.
La falta de lluvias también ha provocado una disminución en los niveles de varios embalses utilizados para producir electricidad. Cuatro de los cinco principales reservorios registran descensos respecto al año anterior, según datos de la Unidad de Transacciones (UT).
La situación ocurre mientras El Salvador mantiene una alerta roja por la sequía, que además de afectar la generación eléctrica está golpeando actividades agrícolas y la disponibilidad de recursos hídricos.
Entre enero y julio de 2026, las centrales hidroeléctricas generaron unos 588.9 gigavatios hora (GWh), frente a los 892.26 GWh registrados durante el mismo periodo de 2025. Esto representa una disminución aproximada del 34 %.
El mayor impacto se observó en julio. Durante ese mes, las hidroeléctricas aportaron cerca de 55.1 GWh y cubrieron apenas el 7.7 % de la demanda eléctrica nacional, mientras que la producción cayó 72.6 % respecto a julio del año anterior.
La reducción de los recursos hídricos ha obligado a modificar temporalmente la composición de la matriz energética. Ante la menor disponibilidad de agua para mover las turbinas, las plantas térmicas adquieren un papel más importante para garantizar el suministro.
Los datos de los embalses muestran la presión que enfrenta el sistema. El reservorio 3 de Febrero, conocido también como El Chaparral, registró la mayor reducción, al pasar de 206.6 a 199.47 metros sobre el nivel del mar, una diferencia de 7.13 metros.
También disminuyeron los niveles de Cerrón Grande y Guajoyo, mientras que el embalse de la central 5 de Noviembre presentó una variación mucho menor. En contraste, el reservorio de la central 15 de Septiembre registró un incremento frente al mismo periodo de 2025.
La dependencia temporal de la generación térmica puede elevar la exposición del sistema a los precios de los combustibles y aumentar los costos de generación, especialmente si la escasez de lluvias se prolonga.
Las autoridades y los operadores del sector enfrentan así el desafío de mantener estable el suministro eléctrico mientras persisten las condiciones climáticas adversas.
El comportamiento de las lluvias durante los próximos meses será determinante para recuperar los niveles de los embalses y reducir la presión sobre las fuentes térmicas.


