
Rubio rechaza plan de EEUU para destituir a Díaz-Canel
18 de marzo de 2026

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, negó que la administración del presidente Donald Trump esté impulsando un plan para destituir al mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, en medio de crecientes tensiones entre ambos países.
La declaración surge tras versiones difundidas en medios internacionales que señalaban presiones desde Washington para provocar un cambio de liderazgo en la isla. Rubio calificó estas afirmaciones como falsas y cuestionó la veracidad de las fuentes que sustentan dichos reportes.
El pronunciamiento se produce en un contexto de alta tensión política, marcado por la crisis económica y energética que atraviesa Cuba, así como por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses en los últimos meses.
A pesar de negar una estrategia directa para remover al gobierno cubano, la postura de Washington sigue siendo firme respecto a la necesidad de cambios en la isla. Rubio ha reiterado en distintas ocasiones que el modelo político y económico de Cuba requiere transformaciones profundas, una posición que ha sido constante dentro de la política exterior estadounidense.
El tema cobra relevancia luego de declaraciones recientes del presidente Trump, quien insinuó que su país podría tomar acciones en relación con Cuba en el corto plazo, sin detallar el alcance de dichas medidas.
Desde La Habana, el gobierno de Díaz-Canel ha rechazado cualquier señal de injerencia externa y ha advertido que responderá ante cualquier intento de intervención, defendiendo la soberanía nacional en medio de un escenario de creciente presión internacional.
Analistas consideran que, aunque Washington niegue públicamente intenciones de cambio de régimen, el endurecimiento de las sanciones y el discurso político evidencian una estrategia de presión sostenida que podría influir en el futuro político de la isla.
En este contexto, las relaciones entre Estados Unidos y Cuba continúan atravesando uno de sus momentos más tensos en años recientes, con un panorama incierto marcado por factores políticos, económicos y sociales que mantienen en vilo la estabilidad regional.



