Perú rompe con Irán en plena tensión en Medio Oriente
La Cancillería peruana justificó la ruptura diplomática mediante un comunicado en el que expresó su preocupación por las acciones atribuidas al Gobierno iraní y por el impacto que estas tienen sobre la estabilidad internacional.

2 de septiembre de 2026
El Gobierno peruano anunció la ruptura de sus relaciones diplomáticas con Irán, al responsabilizar a Teherán de contribuir al aumento de las tensiones y la violencia en Medio Oriente. La decisión fue comunicada oficialmente por la Cancillería y se produce mientras el conflicto entre Irán y Estados Unidos atraviesa una nueva etapa de escalada militar.
La determinación ocurre en medio de nuevos enfrentamientos entre Irán y Estados Unidos, después de recientes ataques estadounidenses contra objetivos iraníes y posteriores represalias de Teherán contra instalaciones militares estadounidenses en distintos puntos de Medio Oriente. La crisis también ha afectado el tránsito marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz.
La Cancillería peruana justificó la ruptura diplomática mediante un comunicado en el que expresó su preocupación por las acciones atribuidas al Gobierno iraní y por el impacto que estas tienen sobre la estabilidad internacional.
Entre los argumentos expuestos por Lima se encuentra el cuestionamiento a las restricciones que Irán habría impuesto al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta fundamental para el comercio mundial de hidrocarburos. Perú considera que las interrupciones registradas en esa zona representan una amenaza para la seguridad y el comercio internacional.
Otro de los puntos señalados por el Gobierno peruano está relacionado con el programa nuclear iraní. Lima cuestionó las dificultades que, según su posición, ha enfrentado el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para realizar inspecciones y verificar las instalaciones nucleares de Irán.
La administración de la presidenta Keiko Fujimori también expresó preocupación por la situación interna iraní y mencionó denuncias relacionadas con restricciones a las libertades, represión de manifestaciones, limitaciones a la prensa y persecución de opositores políticos.
Perú sostuvo que su decisión responde a una política exterior orientada a la defensa de la paz, el derecho internacional y la estabilidad global. El Gobierno peruano considera que las actuaciones de Teherán se han alejado de esos principios y han contribuido a profundizar la crisis regional.
La ruptura no implica, sin embargo, el cierre de todas las vías de contacto entre ambos países. La Cancillería peruana aclaró que las relaciones consulares se mantienen, con el objetivo de atender a los ciudadanos de ambas nacionalidades y cumplir las funciones previstas por la Convención de Viena.
La decisión llega mientras el enfrentamiento entre Washington y Teherán vuelve a intensificarse. En los últimos días se han registrado ataques estadounidenses contra objetivos iraníes y respuestas de Irán dirigidas contra posiciones de Estados Unidos en países como Jordania, Baréin y Kuwait.



