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Papa pide liberar a rehenes en Haití

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Papa pide liberar a rehenes en Haití

Haití atraviesa una profunda crisis de seguridad, marcada por el crecimiento de las organizaciones criminales, los secuestros, desplazamientos internos y una capacidad limitada de las autoridades para recuperar el control de distintas zonas del territorio.

31 de agosto de 2026

El papa León XIV hizo este domingo un llamado urgente para que sean liberadas las personas secuestradas en Haití y para que se detenga la ola de violencia que golpea al país caribeño.

El pontífice se refirió especialmente a la reciente tragedia ocurrida en Kenscoff, donde un ataque atribuido a grupos armados dejó decenas de muertos y provocó nuevos secuestros.

 

Haití atraviesa una profunda crisis de seguridad, marcada por el crecimiento de las organizaciones criminales, los secuestros, desplazamientos internos y una capacidad limitada de las autoridades para recuperar el control de distintas zonas del territorio.

 

Uno de los episodios más graves de los últimos días ocurrió en Kenscoff, localidad ubicada cerca de Puerto Príncipe. El ataque dejó al menos 47 personas muertas, entre ellas 22 que fueron ejecutadas dentro de una iglesia, de acuerdo con reportes citados por organismos internacionales. Más de 50 personas también habrían sido secuestradas durante la ofensiva.

 

Durante sus palabras posteriores al rezo del Ángelus en Castel Gandolfo, el papa expresó su preocupación por las víctimas de la violencia y por sus familiares. León XIV pidió que las personas que permanecen retenidas sean liberadas sin demora y reclamó acciones destinadas a proteger a la población haitiana.

 

El llamado del pontífice se produce mientras la situación humanitaria continúa deteriorándose. Los ataques de las bandas han obligado a cientos de miles de personas a abandonar sus hogares, mientras el acceso a servicios básicos y atención médica permanece severamente afectado.

 

La violencia también ha tenido un impacto directo en comunidades religiosas. El ataque de Kenscoff adquirió especial gravedad debido a que parte de las víctimas fueron asesinadas dentro de un templo, reflejando el nivel de inseguridad que enfrentan los habitantes incluso en espacios destinados a actividades comunitarias y religiosas.

 

Las organizaciones criminales mantienen una fuerte presencia en amplias zonas de Puerto Príncipe y sus alrededores. De acuerdo con estimaciones citadas recientemente, las bandas controlan aproximadamente 70 % de la capital haitiana, lo que dificulta el desplazamiento de la población y limita la capacidad del Estado para garantizar seguridad.

 

El problema se extiende más allá de la violencia armada. Haití enfrenta una emergencia humanitaria que afecta a millones de personas, mientras el desplazamiento interno aumenta y numerosos centros de salud funcionan con capacidades reducidas.

La inseguridad también ha complicado las operaciones de organizaciones humanitarias que trabajan en el país.

 

En este escenario, el llamado de León XIV se suma a los reclamos internacionales para que las autoridades haitianas y la comunidad internacional adopten medidas capaces de proteger a los civiles y frenar el avance de los grupos armados.

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