
Incendio en Hong Kong cobra 75 muertos y 279 desaparecidos
28 de noviembre de 2025

Hong Kong vive su peor desastre por incendio en tres décadas. Las autoridades locales confirmaron que al menos 75 personas fallecieron y 279 permanecen desaparecidas tras un incendio devastador en el complejo residencial Wang Fuk Court, en el distrito Tai Po. Además, se reportan al menos 76 heridos, incluidos bomberos que participaron en las labores de rescate.
El fuego consumió siete de los ocho bloques de 31 pisos, dejando a cientos de familias afectadas y desplazadas.
Los expertos señalan que la rápida expansión del incendio estuvo favorecida por los materiales inflamables utilizados en trabajos de remodelación: andamiajes de bambú, lonas impermeables y paneles de poliestireno. El fuego comenzó en uno de los edificios y se propagó con extrema rapidez, atrapando a numerosos residentes en sus apartamentos y obligando a evacuaciones de emergencia en plena noche.
Cientos de bomberos y equipos de emergencia trabajan sin descanso para controlar el fuego y rescatar a sobrevivientes. Se utilizan helicópteros, drones y embarcaciones para acceder a los lugares más afectados, pero la tarea se complica por escombros, ascensores fuera de servicio, cortes de energía y vías bloqueadas. La búsqueda se realiza planta por planta, mientras muchos residentes siguen desaparecidos o incomunicados.
Las autoridades detuvieron a varios directivos y representantes técnicos de la empresa contratista responsable de las obras de remodelación, bajo sospecha de negligencia grave. Se investiga el uso de materiales inflamables y la posible falta de sistemas de alarma funcionales, factores que habrían contribuido a la magnitud del siniestro.
El jefe del Ejecutivo de Hong Kong calificó el incendio como “una catástrofe masiva” y ordenó inspecciones inmediatas en todas las construcciones en remodelación para garantizar la seguridad. Miles de desplazados han sido trasladados a refugios temporales donde reciben asistencia en alimentos, medicinas y alojamiento. La tragedia ha generado indignación entre la población y encendido el debate sobre las normas de construcción, la supervisión de obras y la responsabilidad de empresas y autoridades en la protección de residentes en edificios de gran densidad.
Este evento no solo ha dejado una huella profunda en la comunidad de Tai Po, sino que también pone de relieve la urgencia de reforzar los protocolos de seguridad urbana y prevención de incendios en Hong Kong, especialmente en zonas con alta densidad de población y proyectos de renovación en curso.



