ICE refuerza operativos para impulsar deportaciones masivas
Según funcionarios vinculados al área de seguridad fronteriza, el organismo ya ejecuta alrededor de 1,200 detenciones diarias, cifra que se enmarca dentro de la meta de incrementar significativamente los operativos en comparación con años anteriores.

8 de mayo de 2026
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos ha comenzado la movilización de miles de nuevos agentes en distintas regiones del país como parte de una estrategia para retomar el objetivo de deportaciones masivas promovido durante la administración del expresidente Donald Trump.
De acuerdo con reportes recientes, la expansión del personal forma parte de un plan operativo que busca reforzar las detenciones de personas en condición migratoria irregular, con presencia de agentes distribuidos en aproximadamente 40 estados del territorio estadounidense. Las autoridades migratorias han señalado que esta reorganización permitirá aumentar la capacidad de arrestos y acelerar los procesos de deportación en el interior del país.
Según funcionarios vinculados al área de seguridad fronteriza, el organismo ya ejecuta alrededor de 1,200 detenciones diarias, cifra que se enmarca dentro de la meta de incrementar significativamente los operativos en comparación con años anteriores. Además, se ha indicado que el año pasado se registraron más de medio millón de arrestos de migrantes en situación irregular, lo que refleja la escala del despliegue actual.
El plan de expansión del ICE también responde a la promesa política de alcanzar cifras cercanas al millón de deportaciones anuales, una meta que ha sido reiterada por sectores del movimiento político que respalda políticas migratorias más estrictas. Para ello, la agencia ha reforzado su estructura interna con nuevas contrataciones y reasignación de personal federal en labores de control migratorio.
En paralelo, el aumento de agentes ha generado un intenso debate en Estados Unidos sobre el alcance de las políticas de detención y deportación, especialmente en ciudades y estados que mantienen posturas más favorables a los migrantes. En estos territorios, organizaciones civiles han advertido que la ampliación de operativos podría derivar en un incremento de redadas y detenciones en comunidades vulnerables.
Autoridades federales sostienen que el fortalecimiento del ICE busca mejorar la aplicación de las leyes migratorias y priorizar la expulsión de personas con antecedentes criminales, aunque diversos reportes indican que gran parte de los detenidos no cuenta con historial delictivo.
La movilización de agentes ocurre en un contexto de alta polarización política en torno a la migración, tema que continúa siendo uno de los ejes centrales del debate público en Estados Unidos.



