Chile registra 39 casos de hantavirus y alerta por aumento de letalidad
De acuerdo con el Ministerio de Salud chileno, los contagios se han distribuido en al menos nueve de las 16 regiones del país, principalmente en zonas del centro y sur, donde históricamente se concentra la presencia del virus.

8 de mayo de 2026
Las autoridades sanitarias de Chile confirmaron que el país acumula 39 casos de hantavirus en lo que va de 2026, junto con 13 fallecidos, una cifra que eleva la tasa de letalidad a cerca del 33%, lo que representa un incremento respecto al año anterior y mantiene bajo vigilancia al sistema de salud.
De acuerdo con el Ministerio de Salud chileno, los contagios se han distribuido en al menos nueve de las 16 regiones del país, principalmente en zonas del centro y sur, donde históricamente se concentra la presencia del virus. Entre las regiones afectadas figuran áreas como la Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén.
El informe oficial detalla que en comparación con 2025, cuando se registraron 44 casos y ocho muertes, la proporción de fallecimientos ha aumentado de forma significativa, lo que ha encendido alertas sobre la evolución de la enfermedad y la oportunidad en el diagnóstico temprano de los pacientes.
Las autoridades sanitarias explicaron que el hantavirus es una enfermedad endémica en Chile y que su transmisión ocurre principalmente por contacto con roedores portadores del virus, especialmente en zonas rurales, bosques y áreas donde hay presencia del llamado ratón de cola larga. El contagio en humanos suele producirse por inhalación de partículas contaminadas en ambientes cerrados o poco ventilados.
Especialistas del sistema de salud han advertido que el aumento de la letalidad podría estar relacionado tanto con factores clínicos de los pacientes como con demoras en la detección y atención médica, por lo que insisten en la importancia de acudir rápidamente a centros asistenciales ante síntomas compatibles, como fiebre alta, dificultad respiratoria y malestar general.
El escenario epidemiológico se mantiene bajo monitoreo, especialmente en el sur del país, donde las condiciones ambientales favorecen la presencia del vector. Además, las autoridades mantienen campañas de prevención orientadas a reducir el contacto con roedores y reforzar medidas de higiene en viviendas rurales y zonas de riesgo.
En paralelo, la preocupación internacional por casos recientes en distintos puntos de la región ha reforzado la vigilancia sanitaria, aunque los organismos de salud insisten en que el riesgo general para la población sigue siendo acotado si se mantienen las medidas preventivas.


