Falsas amenazas de bomba alteran vuelos en Europa
Los incidentes registrados el jueves 5 de noviembre afectaron a más de 15 vuelos de varias aerolíneas y encendieron las alertas sobre una posible campaña coordinada para generar incertidumbre en el transporte aéreo.

6 de noviembre de 2026
Una nueva serie de amenazas falsas de bomba provocó fuertes alteraciones en el tráfico aéreo europeo, obligando a desviar aeronaves, realizar aterrizajes de emergencia y activar protocolos especiales de seguridad en distintos aeropuertos. Los incidentes registrados el jueves 5 de noviembre afectaron a más de 15 vuelos de varias aerolíneas y encendieron las alertas sobre una posible campaña coordinada para generar incertidumbre en el transporte aéreo.
La nueva oleada se produjo apenas dos días después de otros avisos similares que afectaron al menos siete vuelos en Europa. Aunque las inspecciones realizadas no encontraron explosivos ni objetos sospechosos, la repetición de estos episodios en diferentes países despertó preocupación entre las autoridades y especialistas en seguridad aeronáutica.
Entre las compañías afectadas figuran Ryanair, Aer Lingus, Wizz Air, Finnair y LOT Polish Airlines. Algunos vuelos tuvieron que modificar sus rutas mientras se encontraban en el aire, mientras que otros fueron sometidos a revisiones extraordinarias después de aterrizar.
Uno de los episodios involucró un avión de Aer Lingus que cubría la ruta entre Dublín y Roma. La aeronave fue desviada hacia una base militar francesa en Évreux, donde equipos especializados realizaron las verificaciones correspondientes. Los 151 pasajeros y seis tripulantes se encontraban a salvo.
También se reportaron incidentes con vuelos de Ryanair que se dirigían a Sofía, Bulgaria. Dos aeronaves procedentes de Copenhague y Madrid aterrizaron bajo procedimientos especiales, mientras que otra que había despegado de Londres fue desviada hacia la ciudad de Plovdiv. En estos casos participaron aviones militares búlgaros para acompañar las operaciones.
En Italia, las autoridades activaron controles en el aeropuerto de Malpensa, en Milán, luego de recibir alertas relacionadas con vuelos procedentes de Oporto y Salónica. Los pasajeros fueron evacuados mientras especialistas inspeccionaban las aeronaves y sus equipajes.
Por su parte, la República Checa informó sobre amenazas dirigidas contra cuatro aviones que tenían previsto aterrizar en Praga. Los equipos policiales realizaron inspecciones y no encontraron indicios de artefactos explosivos.
La repetición de estos avisos en distintos puntos del continente llevó a especialistas a considerar que los acontecimientos podrían responder a una estrategia de desestabilización mediante amenazas y operaciones de carácter híbrido. Sin embargo, hasta ahora no existe una atribución oficial sobre quién estaría detrás de los mensajes.
El ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, manifestó que la coincidencia de tantos incidentes con procedimientos similares difícilmente podía pasar inadvertida y consideró necesario prepararse ante posibles acciones de guerra psicológica.


